A través de una conferencia de prensa, los líderes de la Iglesia Evangélica anunciaron el quiebre en sus relaciones con el gobierno de Michelle Bachelet, tras las críticas por lo ocurrido durante el pasado Te Deum, donde la Mandataria fue insultada y cuestionada por algunos fieles.

En una llamativa perfomance, el director de comunicaciones del Concilio de Iglesias Evangélicas, Cristián Nieto, mostró su rechazo a los cuestionamientos que ha recibido la comunidad por la polémica y acusaron la ruptura de las relaciones “debido a la instrumentalización política que La Moneda estaría realizando a través de algunos funcionarios”.

Nieto recalcó que “basta de decir que somos unos canutos fanáticos” y rechazó las versiones entregadas por la vocera Paula Narvéz, quien señaló que “cuando se le falta el respeto a la Presidenta, se le falta el respeto a Chile”, tras participar de la ceremonia religiosa.

“No nos parece justo que una ministra de Estado diga que nosotros fuimos irrespetuosos con la Presidenta, eso no es verdad y se lo estoy diciendo en su cara”, enfatizó el religioso, señalando que “una cosa distinta es que a la Presidenta no le hayan gustado los aplausos”.

Los líderes evangélicos manifestaron que este “enfriamiento” en las relaciones con el Ejecutivo se produce debido a que “se ha faltado a la verdad”: “Esta es una iglesia convocante, no nos hacemos cargo de esos gritos y esas injusticias que se dijeron afuera del templo”.

Además, el vocero descartó un motor propagandístico en el discurso del pastor Eduardo Durán Salinas, quien es candidato a diputado por Renovación Nacional por el distrito 13.

“Quienes quieren decir que hay toda una maquinaria para apoyar a cierto candidato, se equivocan”, cerró Nieto.