Es épocas de elecciones y de un día para otro pueden cambiar las cosas en la política nacional. Ayer se supo que la mesa regional del Partido Socialista de Atacama decidió desligarse de la decisión del partido de apoyar la candidatura al Senado de Lautaro Carmona (PC) y apostó por la opción de Yasna Provoste (DC).

Así empezó el revuelo: Los comunistas respondieron quitando los apoyos comprometidos a José Miguel Insulza en Arica e Isabel Allende en Valparaíso. Y como dependen del apoyo para lograr un cupo -sobretodo en el caso de la senadora en la quinta región- la mesa nacional del PS decidió castigar a la presidenta del partido en Atacama por provocar todo este enredo y proclamar de forma unánime a Carmona como su candidato a senador por Atacama.

El Tribunal Supremo del PS inició una causa disciplinaria contra Ema Albanez, presidenta regional de Atacama, quien tendrá cinco días para presentar sus descargos y defensa. “No se justifican apoyos a candidatos que forman parte de listas parlamentarias que apoyan a otras opciones presidenciales”, dijo la directiva del PS a través de un comunicado.

La situación, aunque pudo arreglar los acuerdos electorales, dejó heridas abiertas a la interna del socialismo. “Nosotros somos los ciudadanos de acá, por lo tanto, los que toman decisiones centralistas, siguen cometiendo los mismos errores. Si ellos consideran que nosotros estamos en falta tendrían que sancionar a los 20 dirigentes de la región de Atacama”, afirmó Albanez.

A ella se sumó la diputada de la zona, Daniela Ciccardini, quien criticó a la directiva socialista: “Tengo la convicción que los problemas políticos no se resuelven con la imposición y medidas disciplinarias como primera opción, sino a través del respeto mutuo y la búsqueda del acuerdo y el diálogo entre militantes a quienes unen principios e ideales que trascienden los desencuentros de una determinada coyuntura”.