“Pido perdón, como pastor luterano, protestante y evangélico, a los chilenos que vieron una vez más la peor cara de la iglesia”. Así comienza la misiva escrita por Rodolfo Olivera Obermöller, un teólogo de 39 años que además es pastor de la iglesia luterana en Valparaíso.

El texto, publicado en La Tercera, sucede a propósito de la agenda valórica evangélica que se ha tomado la agenda noticiosa tras el polémico Te Deum del paso domingo y el quiebre ocurrido entre la iglesia y el gobierno.

“Me parece vergonzoso que la agenda valórica sea lo único que escuchamos de pastores que debieran predicar el amor de Dios. ¿Acaso el Estado les obliga a abortar? No. ¿Acaso el Estado les obliga a contraer matrimonio homosexual? No. Entonces, ¿por qué se afanan en privar a los chilenos de sus bien ganadas libertades, en vez de educar a sus fieles para que hagan lo correcto desde su propia libertad en la fe? ¿Qué parte no entendieron las iglesias sobre la separación entre Iglesia y Estado en la Reforma?”, dice Olivera.

El pastor nacido en Viña del Mar plantea que si los evangélicos quieren protestar contra las autoridades, deberían hacerlo “por aquello que vale la pena: en contra de la corrupción, la pobreza, la atención a ancianos y niños, derechos de los inmigrantes, las personas abusadas y excluidas. Estas son las necesidades del mundo y las que debemos denunciar. Luchemos para que la gente tenga más derechos y dignidad y no para privar de libertad a los que necesitan de ella. ¿Para esto querían libertad de culto?”, dispara.

Finalmente, el autor de la misiva termina haciendo una alusión al cisma de la Iglesia Católica que dio vida al protestantismo. “Los padres de la Reforma la usamos para predicar sobre el perdón y la inclusión de Dios, no para discriminar y odiar en nombre de un Dios que solo sabe de amor”, remata.