El gobierno tunecino anunció este jueves la anulación del decreto de 1973 que prohibía el matrimonio de las mujeres musulmanas con hombres de otra religión.

La decisión, tomada a instancias del presidente del país, Beji Caïd Essebsi, contraviene la interpretación tradicional de la sharia o ley islámica, que solo permite los matrimonios mixtos a los hombres musulmanes. Hasta ahora, un hombre cristiano o de otra religión que quisiera casarse con una tunecina musulmana debía convertirse antes al islam ante el muftí de la República.

“Todos los textos vinculados a la prohibición del matrimonio de una tunecina con un extranjero, a saber, la circular de 1973 y todos los textos parecidos, han sido anulados. Felicidades a las mujeres tunecinas por la consagración del derecho a la libertad de elegir a su cónyuge”, reza una declaración publicada por la portavoz de la presidencia, Saïda Garrach, en su página de Facebook.
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El anuncio encendió a los sectores más conservadores, tanto en Túnez como en otros países árabes. El establishment religioso tunecino denunció las propuestas presidenciales al considerar que violan la sharia, y en las redes sociales se llegó a acusar a Essebsi de ser “un agente de Occidente”.

Por su parte, una asociación de imanes argumentó que no existe ninguna garantía de que la mujer musulmana podrá practicar y conservar su fe en un matrimonio mixto.

Túnez es el primer país árabe que da este paso, todo un hito histórico, y se convierte una vez más en el pionero árabe en materia de igualdad de género. Cabe recordar que el pasado mes de julio el Parlamento tunecino aprobó una ley para prevenir y castigar “todas las violencias contra las mujeres”, una legislación pionera en toda la región.