Daniel Alcaíno está de vuelta en el teatro, donde participará de la obra Noche Mapuche, dirigida por Marcelo Leonart, una comedia negra que da una particular lectura al conflicto.

“La obra, básicamente, es un sueño dirigido por una persona que se mete en la casa de esta gente bien pudiente pa cagarle la noche con sus pesadillas de abusos, maltratos, muertes crueles, exterminios de pueblos enteros”, explicó el actor en entrevista con The Clinic.

Sobre el conflicto, que transcurre en un escenario complejo por estos días, en medio de juicios pendientes y la huelga de hambre sostenida hace más de cien días por los comuneros mapuche, Alcaíno sentencia que “hay gente que está sufriendo por ambas partes, pero hay un pueblo entero que quieren exterminar a todas luces”.

Además, el actor señaló que siempre ha entendido la historia del pueblo mapuche como la de una comunidad a la que le fueron usurpadas sus tierras: “Urge sentarse a conversar y deponer el Estado de sitio, la violencia, la ley antiterrorista, la tortura, la humillación con que quieren someterlos. Siempre nos hacen sentir que los mapuche son nuestro pueblo, son como un chiche del Estado, casi un llavero que podemos vender pa fuera como artesanía, pero se les criminaliza, se les acusa a priori, se les tortura, no tienen juicios justos, no se les apuran sus causas, como la de estos comuneros que ahora están en huelga de hambre”, recalcó.

Sobre el caso Luchsinger, el comediante que encarna a Yerko Puchento enfatizó que “yo creo que llega un momento en que el conflicto se agudiza y, bueno, la violencia hace erupción y el fuego o nos ilumina o nos quema como país”.

“La iglesia llegó con la espada y exterminó al pueblo mapuche. Y los camiones se llevan la madera. Creo que el sabotaje es una forma de lucha”, argumentó.

Por último, el  actor manifestó que la detención de los líderes mapuche, más allá de ser un montaje, “me parece preocupante y alarmante, porque significa y simboliza la nula capacidad de dimensionar y comprender las demandas del pueblo mapuche por parte del Estado. Se le denomina “conflicto mapuche” cuando fue una invasión y exterminio sanguinario por parte de España y luego del Estado de Chile. Hoy se criminaliza a Llaitul, cuando debiera ser ejemplo de dignidad y lucha”, cerró.