El presidente estadounidense, Donald Trump, avanzó en sus esfuerzos contra los planes de su predecesor Barack Obama para enfrentar el cambio climático. En esta ocasión, el mandatario derogó el Plan de Energía Limpia, orientado a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Como ya se había anticipado, el administrador de la Agencia estadounidense de Protección Ambiental (EPA, en inglés), Scott Pruitt, firmó este martes un aviso en el que propone la derogación del Plan de Energía Limpia de Obama, conocido como CPP por sus siglas en inglés.

Esa derogación “facilitará el desarrollo de los recursos energéticos de Estados Unidos y reducirá cargas reguladoras innecesarias”, declaró en un comunicado Pruitt. Según el jefe de la EPA, el gobierno estadounidense calcula que la eliminación del CPP puede suponer un ahorro de hasta 33.000 millones de dólares en costes evitables del cumplimiento de los objetivos de ese plan.

El Plan de Energía Limpia de Obama fue lanzado en 2015 con la meta de que Estados Unidos redujera para 2030 en un 32 por ciento las emisiones de carbono de las centrales eléctricas con respecto a los niveles de 2005.

La decisión de este martes se suma a la del pasado mes de junio, cuando el mandatario cumplió una de sus promesas de campaña al anunciar la retirada de su país del Acuerdo climático de París, con el argumento de que ese pacto pone en “permanente desventaja” a la economía y los trabajadores estadounidenses.

Ese anuncio conlleva cesar “todas las implementaciones” de los compromisos climáticos de Estados Unidos en el marco de París, entre ellos el fijado por Obama para reducir para 2025 las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 26 y un 28 por ciento respecto a los niveles de 2005.