Para postular a la presidencia de México para las elecciones del próximo año es indispensable contar con una cuenta bancaria. Lo que podría suponer un simple trámite, para la candidata María de Jesús Patricio, la aspirante nahua del Concejo Indígena de Gobierno y que cuenta con el respaldo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), fue una auténtica odisea.

Este miércoles, Marichuy Patricio, tal y como todo el mundo conoce la aspirante, denunció que el banco HSBC se negó a abrirle una cuenta: “No nos la quisieron abrir. El banco HSBC nos bloqueó. Tuvimos que buscar otro. Desde ahí se ve cómo está amañando este poder”, dijo. A lo que otra vocera del partido agregó: “Fue el banco el que no quiso. Nosotros llevábamos todos los requisitos”.

Desde el banco justificaron que el trámite toma más tiempo para una asociación civil porque se hace bajo una política bautizada como “know your client”, que busca para conocer mejor a los clientes.

Sin embargo, miembros del equipo legal de Marichuy aseguran que los impedimentos se deben a que el nombre de la candidata aparece en una lista vinculada al grupo Antorcha Campesina, una organización popular vinculada al PRI.

La falta de acceso a los servicios financieros y al crédito bancario es uno de los problemas discriminatorios que enfrentan los 15,7 millones de indígenas que viven en México. Según un estudio realizado por la Cámara de Diputados del país, sólo el 1,5 por ciento de los trabajadores del campo mexicano de alguno de los 68 pueblos originarios tuvo acceso a crédito en 2014.