La decadencia biológica explica parte del desgaste. De los 11 jugadores que saltaron al campo del Palmeiras, seis hicieron su debut internacional con Bielsa a partir de 2007 (Vargas, Alexis, Fuenzalida, Aranguiz, Beausejour e Isla); cuatro debutaron antes de 2007 (Valdivia, Bravo, Jara y Medel), y solo uno, el argentino nacionalizado chileno Pablo Hernández, disputó su primer partido con posterioridad, de la mano de Sampaoli, en 2014″.

Ese es uno de los párrafos del lapidario análisis que hace una columna titulada “Chile, decadencia total” del diario El País de España sobre la dramática eliminación de Chile en la última fecha de las eliminatorias rumbo a Rusia 2018.

En el texto se hace manifiesto sobre la ausencia de recambio generacional, pero también sobre lo ingobernable que se volvió para el técnico Juan Antonio Pizzi el camarín de la Roja, poniendo a Arturo Vidal como uno de los grandes responsables.

“La crisis se destapó la víspera del 30 de agosto en el hotel Casino Monticello, célebre reducto de Arturo Vidal en las afueras de Santiago. El centrocampista del Bayern permaneció hasta altas horas de la madrugada jugando y bebiendo antes de que la policía chilena irrumpiera en el local y arrestara a parte de su séquito por diversos altercados”, señala el medio español.

Además, la columna reivindica la importancia de Marcelo Bielsa en este proceso que se acaba y lo reivindica como lo que fue: el gran responsable de la generación dorada.

“El técnico argentino peinó el país en busca de talentos y creó un patrón de actuación que, a su marcha en 2011, elevado a la condición de prócer nacional, sirvió de impulso a la mejor generación de futbolistas que ofreció Chile a lo largo de su historia. Ese impulso se agotó en la noche del martes, en São Paulo, donde Chile cayó ante Brasil (3-0) y quedó fuera del Mundial”, remata.