El caso de violación que presuntamente sufrió la activista Yndira Sandoval en la ciudad de Tlapa (estado de Guerrero) por parte de una policía mujer puso de manifiesto, una vez más, la respuesta de las autoridades mexicanas y muchas veces de la misma sociedad frente a los casos de violencia hacia las mujeres.

Horas más tarde de la divulgación del caso, la fiscalía estatal, bajo la dirección de Xavier Olea, explicó que la Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales investigaría el asunto.

Sin embargo, según informó el diario El País, este lunes el vocero de seguridad estatal, Roberto Álvarez,  dijo que Olea “ha instruido” a Delitos Sexuales a que mande el expediente a la titular de la Fiscalía Especializada en atención a Defensores de Derechos Humanos, Rigoberta Román. Álvarez precisó que esta decisión se debe a que “el expediente se quedó durmiendo el sueño de los justos”. El vocero ha matizado que “de manera irresponsable, no se aceleró la investigación”.

Las afirmaciones de Álvarez coinciden con los dichos de Rosalinda Pimentel, vocera de la víctima, quien dijo que en estas cinco semanas la fiscalía de Guerrero no ha hecho nada.

El mismo medio contactó con la fiscal de atención a defensores de derechos humanos, Rigoberta Román, quien aseguró que conocía el caso de Yndira antes de que se diera a conocer en la prensa. Sin embargo, indicó desconocer por qué no atrajeron el caso nada más lo conocieron. “Son situaciones muy delicadas, que en un momento determinado y usted lo debe saber, en la cuestión de investigación hay datos que no se pueden proporcionar”, señaló. Luego agregó: “La defensora de DDHH ha hecho visible este caso y ha hecho visible un nombre, y eso sí es importante que pueda ayudar, pero también pone en una situación, digamos de un poquito de riesgo”.

Asesinan a su jefa por no aceptar que les diera órdenes

Este lunes, se conoció otro brutal caso de violencia hacia las mujeres: dos hombres mataron a su jefa en Tlaxcala, en el centro de México, simplemente por serlo, porque no querían aceptar órdenes de una mujer.

Dos jóvenes trabajadores de una tienda de telas asesinaron a su jefa Jazmín Contreras, de 19 años, ahorcándola y abandonando el cadáver en el Bosque de la Malinche, según confesaron ellos mismos a la fiscalía estatal. Las autoridades confirmaron los hechos y los responsables ya están detenidos y apresados por homicidio doloso.

El asesinato ocurrió el pasado 16 de octubre en el municipio de Mazatecochco, una localidad de unos 10.000 habitantes. La investigación se puso en marcha un día después, cuando los familiares de Jazmín advirtieron de que no había regresado a casa. El registro de las cámaras de seguridad del local mostró que la víctima había forcejeado con sus dos empleados, quienes la sacaron de la tienda, y permitió identificar a los agresores.