Tras la reunión sostenida el jueves pasado entre el jefe político de la campaña de Sebastián Piñera, Andrés Chadwick y Rolando Jiménez, dirigente del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), la presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, alzó la voz.

“Esa reunión no suma votos y es más: afecta a los votos de la UDI”, habría reclamado la senadora en la reunión de los partidos que albergan la candidatura del empresario.

La molestia de la timonel gremialista incluso se hizo sentir más tarde en unas declaraciones a Pulso, donde aseguró que “si Piñera se va a un eje liberal, necesita votos, y los votos de la UDI no los va a tener”.

Por su parte, el vocero del bloque, Mario Desbordes (RN) se apresuró a aclarar que, tras una conversación en el comité de Chile Vamos, la reunión fue defendida: “La elección requiere el 50% de los votos más uno, por lo tanto, hay que tratar de convencer a mucha gente al mismo tiempo y eso no es fácil. Ese es el proceso en el que está trabajando el equipo del (ex) Presidente Piñera”, explicó.

Además, el viernes pasado se difundió un audio del ex ministro Chadwick donde entrega explicaciones a un grupo de evangélicos tras la reunión con el Movilh.

“Creo necesario poder darles una explicación, porque hemos dado una larga batalla juntos por nuestros valores y principios y no queremos que malas interpretaciones la puedan debilitar”, sentenció Chadwick en su mensaje.

Pese a manifestar posturas contrarias al matrimonio homosexual, la idea suma respaldo entre algunas figuras cercanas a Piñera, como Cecilia Pérez y Gonzalo Blumel.

A la salida de la reunión, el propio Rolando Jiménez explicó que “Chadwick fue claro en afirmar que un eventual futuro gobierno de Piñera no se opondrá a los proyectos de ley cuya tramitación estén en curso en el Congreso Nacional, además de reconocer que al interior del comando hay voces favorables y contrarias al matrimonio igualitario, por tanto descartó que vayan a surgir lineamientos u órdenes al respecto”.