La mañana de este jueves, el coordinador del Estado para la visita del Papa Francisco, Benito Baranda –el ex director social del Hogar de Cristo–, abordó la polémica que ha generado los altos costos que implicará dicha gira que se realizará entre el 15 y 18 de enero de 2018.

En un comienzo se había señalado que serían cerca de 4 mil millones de pesos, pero luego se conoció que la cifra superará los 10 mil millones, y a eso además se han sumado las réplicas por la aprobación del proyecto que permite que las empresas que hagan donaciones con ese propósito puedan descontar impuestos.

En conversación con ADN Radio, Baranda explicó que “la cifra definitiva del gasto la vamos a tener cuando se vaya el Papa, tal como paso en Colombia”.

También se refirió a las críticas que ha levantado la actividad, y señaló que “yo creo que es una discusión en democracia que es muy necesaria. Mientras más transparencia hay en el uso de los recursos es mejor para la sociedad. Esto no pasó cuando vino por ejemplo la Reina Isabel, Fidel Castro o el Papa Juan Pablo II”.

El psicólogo además explicó que en este caso “la inversión que hace el Estado es la mínima en seguridad, más del 80% será destinado a esta área”, y comparó los costos con la visita de la Reina Isabel II en 1968: “Para el tamaño del Estado en esa época, gastamos mucho más esa vez”, aseguró.

Baranda aclaró que en este caso “no hay una transferencia de recursos hacia la Iglesia en cualquier evento masivo”, y explicó que el alto número de contingente policial se debe a que la visita del Papa Francisco atraerá a una serie de turistas, especialmente desde Argentina.

“El consulado de Argentina ha hablado de cifras muy altas, de más de un millón de personas, entonces se va a duplicar la cantidad de veraneantes que vienen habitualmente a Chile. Y las misas superarían los 300 mil asistentes, eso requiere muchos carabineros para entregar seguridad”, agregó.

Finalmente, para cerrar la polémica sobre los altos costos, el ex director del Hogar de Cristo mencionó el caso de la visita del Papa a Colombia, “donde por cada dólar invertido, hubo un retorno de 10”.