El Congreso de Brasil rechazó imputar al presidente Michel Temer y archivó por 251 votos a favor y 233 en contra la denuncia contra el jefe del Estado.

El plenario de la Cámara Baja tardó más de seis horas en lograr el quórum necesario (342 de 513 diputados) para votar el informe parlamentario que recomendaba archivar la demanda de la Fiscalía que acusaba a Temer de obstrucción a la justicia y de asociación ilícita.

Junto a Temer habían sido denunciados los ministros en activo Eliseu Padilha y Moreira Franco, el ex presidente de la cámara baja, Eduardo Cunha, ya encarcelado y con varias causas pendientes, y los ex ministros Henrique Alves y Geddel Vieira Lima, también en prisión.

La denuncia, la segunda contra Temer, único presidente de Brasil en ejercicio en ser demandado por la Fiscalía, necesitaba el apoyo de dos tercios del Congreso para prosperar. Y pese a que el resultado en el Congreso reflejó menos apoyos al mandatario que hace dos meses, no logró sumar suficientes apoyos.

La jornada política en Brasilia estuvo marcada la hospitalización por unas horas de Temer como consecuencia de una ”obstrucción urológica” que exigió someterle a análisis y a un tratamiento en un hospital militar. Su ingreso al centro de salud se produjo durante la mañana cuando el propio Temer, de 77 años, estaba llevando a cabo negociaciones con parlamentarios para lograr su apoyo en la votación.

Temer ya se salvó de una denuncia por corrupción en agosto pasado, gracias a una ardua articulación política que permitió que 264 diputados votaran contra la imputación, por 227 a favor.