Un grupo de estudiantes del Liceo Experimental Manuel de Salas fueron pioneras en la creación de un protocolo de acoso sexual en Chile para escolares.

En diciembre de 2016, cinco estudiantes del colegio denunciaron a un profesor de acoso sexual reiterado. Al docente se le abrió un sumario, sin embargo, esto fue la antesala de un proceso mucho más grande debido a que los estudiantes se percataron de que ni siquiera el ministerio de Educación cuenta con un protocolo sobre acoso sexual para secundarios.

El colectivo feminista Violeta Parra, integrado por estudiantes de la institución educativa, comenzó a profundizar en el tema y se percataron que en el colegio no existía un protocolo contra el acoso y sólo se estipulaba que éste era una falta grave.

Ante la nula existencia de protocolos el colectivo decidió organizarse para desarrollar uno tomando como referencia el que se realizó en la Universidad de Chile. “Con el tiempo me di cuenta que más que crear un instrumento, en ese momento necesitábamos conversar, porque en el colegio era algo que no se hablaba”, señaló la estudiante de 17 años, Alconda Opaso a The Clinic.

Las estudiantes realizaron la primera convocatoria el 4 de mayo a la cual llegaron 30 personas. La primera tarea que pusieron por delante fue sensibilizar y educar al estudiantado en torno al tema.

Posterior a esto, las estudiantes decidieron hacer una recopilación de testimonios en torno al acoso. De esta manera recopilaron 28 relatos que fueron publicados en una página de Facebook llamada “Pasó en mi sala” con la cual sumaron más de mil seguidores. “El acoso corresponde a un tema cultural del colegio y del país, y está totalmente naturalizado. Somos una generación que despertó a las problemáticas de género”, afirma una de las alumnas creadoras del fanpage.

Este proceso también se ha replicado en otros establecimientos educacionales. En mayo, alumnas del Liceo 7 de Providencia también hicieron una página de Facebook llamada “ni me callo, ni me aguanto” donde denunciaron más de 80 casos de acoso sexual.

Estas cifras contrastan con las que tiene la Superintendencia de Educación, que detalla que en 2016 sólo recibieron 11 en todos los colegios municipales, subvencionados y particulares de Chile. Mientras que en 2017 sólo se cuentan 5 casos.

La elaboración del protocolo contó con tres jornadas dedicadas a hablar de acoso sexual en todo el colegio, entre estudiantes, apoderados y profesores. El 28 de agosto, diez estudiantes de la comisión comenzaron a escribir el documento que ya cuenta con casi 30 páginas que solo le falta incorporar las sanciones.

El protocolo busca facilitar el trabajo a los afectados dependiendo del tipo de relación, sea esta entre estudiante – estudiante, estudiante –profesor, profesor apoderado, según sea el caso.

Para la fase final del documento, la comisión decidió asesorarse con un abogado de la Universidad de Chile y en los próximos días recibir la respuesta. Junto con esto esperan que a fin de mes el documento pueda ser votado por todos los estamentos. La dirección el establecimiento educacional estableció el compromiso de respetar la decisión y la incorporación del protocolo a su reglamento. De paso, la institución creo la oficina de Igualdad de Género.

Tras siete meses de investigación el docente acusado por acoso sexual el profesor fue sancionado bajo el Estatuto Administrativo de la Universidad de Chile, y fue sancionado con una suspensión de tres meses y una multa del 50% de su sueldo “por actitudes y comportamientos inadecuados a la labor docente y de profesor jefe”.