La cita, a las 19:00 del viernes 27 en la Librería del GAM, contó con la presencia de Gonzalo Badal, miembro del directorio de este medio, y el sacerdote Felipe Berríos, quienes comentaron el más reciente lanzamiento de Ediciones El Desconcierto “De la sociedad mercantilizada a la sociedad colaborativa” del autor Eduardo Titelman.

El libro está dividido en dos partes: la primera describe en profundidad las circunstancias actuales de nuestra sociedad mercantilizada y sus mecanismos de autoconservación. Dibuja el panorama de una sociedad que logra altos niveles de producción, pero que lo es a costa de la mutilación y degradación de la existencia humana. La segunda parte desarrolla la conceptualización de dos tipos de ética: la del “nos” y la del “yo”. Propone estrategias para dejar atrás las pulsiones individualistas, en virtud de avanzar hacia un profundo cambio social, consistente en la construcción de la sociedad colaborativa, la que sólo sería posible mediante el reconocimiento en la ética del “nos” y la pulsión solidaria.

“Considero que las carencias de hoy se deben a la ausencia de un proyecto social distinto, que proponga mejorar la calidad de vida de las mayorías”, dice Titelman. Algunas influencias que el autor recoge para la construcción de su texto son autores como Jean Paul Sartre y la Escuela de Frankfurt. Reconoce que existe escepticismo entre quienes han leído el libro sobre si es posible un modelo en que la colaboración y la solidaridad sean los principios rectores. ¿Es viable pensar a Chile de esta forma? Titelman afirma que sí: “Existe, primero, el potencial económico. La actual producción chilena de bienes y servicios, mediante una distribución igualitaria, permitiría una vida material digna y cómoda para todos los habitantes del país, eliminando por completo la pobreza y la precariedad”.

“Un sistema colaborativo eficiente sería más productivo que el sistema de mercado en el que estamos inmersos, pues evitaría la pérdida de recursos de acuerdo a la llamada destrucción creativa del capitalismo, es decir, las quiebras de empresas competidoras, el desempleo y la monopolización”. Sin embargo, sostiene Titelman, no basta con asegurar las condiciones materiales. “La clave para que esto sea posible existe en que una gran mayoría de personas encuentren en sí mismas la voluntad y la capacidad para cooperar genuinamente en las diversas actividades sociales”, indica el autor.

El panel también contribuyó a las reflexiones para graficar el sueño de un Chile solidario. Berríos apunta que “la dominación se perpetúa a través de las comodidades que entrega el mercado. Nos acostumbramos a otorgarle valor al dinero por sí mismo, el que no garantiza la obtención de una mejor calidad de vida”.

Sobre las próximas elecciones presidenciales, también hubo comentarios. Berríos declara que “ninguno de los candidatos al sillón de La Moneda ha propuesto un sueño para Chile, un nuevo relato que piense un futuro mejor. El último que se atrevió a postular un proyecto de estas características fue Ricardo Lagos”. Hacia el final de la jornada, declaró de manera categórica que “el Estado laico hay que defenderlo a ultranza para no caer en fanatismos”.