Lucio A. Rojas le puso “Trauma” a su cuarto largometraje como director. Y los que la han visto, han salido bastante traumados. Cinta de horror de bajo presupuesto, está protagonizada por Catalina Martin, Felipe Ríos y Daniel Antivilo, y pertenece al subgénero del rape and revenge (literalmente: “violación y venganza”). El realizador chileno apostó por empujar los límites y merced a efectivos efectos, plagó su cinta de escenas horrorosas, muy violentas, crudas. Algunas, derechamente insoportables.

Desde que sus primeras imágenes comenzaron a circular en el circuito de los medios especializados, causó mucha curiosidad. Hoy, su tráiler está en los sitios más importantes de ese mundillo, como Fangoria, Dreadcentral, Bloody Disgusting e incluso en la masiva y mainstream JoBLo.com. En todos se comenta lo brutales que se ven las escenas. Y ya ha sido bautizada como una de las películas más controversiales del año. Esto se confirmó cuando este 28 de octubre se exhibió por primera vez como parte del Mórbido Film Fest de México, uno de los festivales de cine más grandes dedicados al cine de género. Su director, Pablo Guisa, está preparando el terreno: “Cada año en el festival se dan casos de películas que son tan extremas y perturbadoras que se recomienda no verlas, éste es uno de esos casos”. Y advierte: “Si están mentalmente preparados para ver altos niveles de tortura, son de corazón fuerte y su estómago ya está curtido, intenten ver este filme…”

Rojas y parte del elenco, que incluye a las actrices Macarena Carrere, Ximena del Solar, Dominga Bofill junto a Eduardo Paxeco y Alejandro Trejo, estarán en el festival para presentar esta historia de cuatro chicas que son atacadas en una casa en medio del bosque, un argumento recurrente en este tipo de películas. Lo “diferente” es que la historia de fondo incluye militares chilenos, torturas y algunos de los sometimientos más sádicos que uno puede imaginar. Pero que no vienen de la imaginación del director, sino de testimonios de casos reales de tortura y violación durante la dictadura.

—¿Por qué hacer una película tan “fuerte” o explícita en cuanto a violencia y abuso…
—Es una pregunta que me la han hecho recurrentemente el último tiempo. Más con los tiempos que corren en donde a nadie en su sano juicio se le ocurriría sacar una película de este tipo. Pero uno sabe también que cuando uno se dedica a esto en Chile, tampoco se está muy en su juicio, así que todo tiene lógica. Pero es explícita, cruda y extrema, precisamente porque consideramos que una historia de este tipo no se puede contar de otra forma que no sea así.

“Ya la vida misma nos abofetea a diario con noticias y hechos tremendos de abusos”, agrega. “¿Por qué alguien querría verlo en el cine? Por lo mismo que cada vez que hay temas complejos o de importancia social, se hacen films al respecto. Los rape and revenge de por sí son un género controversial. Para algunos un discurso feminista y para otros todo lo contrario. Esta pregunta que leí en un artículo aparecido en un sitio español sobre nuestra película, creo que resume bien esto: ‘¿Es en realidad el rape & revenge una especie de discurso feminista o un método de contención psicológico para la tendencia violenta del sexo masculino?’. Hoy por hoy, siento que han proliferado los casos de abusos. Y no solo eso, sino que el nivel demencial de violencia supera cualquier ficción. Por ello creo que  la realización de esta película debe retratar lo que significa para una mujer. Con toda la violencia y sordidez que conlleva. Pero es así y no resiste dos lecturas. Estas historias se deben sufrir, hacer inaguantables. Es hacer real algo terrible. Ese es el desafío”.

Antes, este tipo de películas eran una variante más de entre tanto subgénero explotation. Hoy, en que los excesos de violencia y el abuso sexual son cuestionados como contenidos de ficción, habrá quienes acusen de que la película busca solo impactar. Responde Lucio: “Dado el panorama actual de violencia sexual que día a día estamos viendo, creo que nada puede impactar más que la realidad. El tema da para mucho y justamente, por esto mismo, es que la película es extrema. Pues es un tema extremo, duro, dramático, una tragedia en la vida de toda mujer. No puede ser reflejado de otra forma, sino que siendo lo más realista en lo que a este drama se refiere. Es probable que su visionado saque a algunas personas de las salas, pues tenemos claro que algunos momentos son inaguantables y terriblemente densos. Pero es el reflejo de nuestro día a día. Así como algunos quieren reflejar con su cine el amor, otros la pobreza y otros la tristeza, nosotros queríamos reflejar la violencia extrema que viven en estos casos las víctimas de abusos. De seguro habrá quienes nos insulten, ataquen acusándonos de hacer uso ‘comercial’ de algo que es una tragedia. Y ahí es cuando quisiera decirles que un producto así, de comercial no tiene mucho, todo lo contrario. Pero es parte del oficio.

“No gracias, es demasiado fuerte”

Lucio A. Rojas es de Santiago, pero se crió en el sur, donde siendo niño vio todo tipo de cintas ya que nadie le ponía problemas a un menor para que entrara a ver cintas de zombies y horror y violencia. Luego, completó su adicción cinéfila viendo en VHS películas de género, que si decían “estrictamente prohibidas para menores” más llamaban su atención.

Aunque estudió Administración Pública y tuvo su propio local de venta de películas en el centro de Santiago, más tarde estudió en la Escuela de Cine de Chile. A diferencia de algunos de sus contemporáneos, su película de egreso fue una de muertos vivientes que tituló “Muerte ciega” realizada junto a un compañero, Cristán Toledo, y que pese a costar poco más de un millón de pesos,  logró vender a un distribuidor gringo que le cambió el nombre a “Zombie Dawn” y que estrenó en más de 20 salas en Estados Unidos, además de mercados como México y Japón.

Con sus siguientes producciones “Perfidia” y “Sendero” mantuvo un estilo de producción súper acotado. Fue sumando actores profesionales y consiguiendo inversionistas privados. Pero ninguna ha sido exhibida en cines en Chile.

—¿Qué te parece que ninguna de tus películas se haya dado acá?
—“Eso es bien peculiar. Y agrego, que ninguna ha recibido algún apoyo de Corfo, fondos concursables o algo por el estilo. La verdad, ningún apoyo para nada, que es lo que suele pasar con el cine de este tipo. Por ello, dada la imposibilidad de ganar fondos, imagina lo difícil que es estrenar cine de género en el país. En nuestro caso, las películas han tenido estrenos comerciales en USA, México. Han tenido apariciones en DVD y blu ray en Europa, USA, Latinoamérica, Japón. Y han llegado a ser adquiridas mundialmente por Netflix. Supongo que algo bien estaremos haciendo y resulta algo frustrante la total apatía que hay con respecto a los distribuidores locales para arriesgarse con el género. Esperamos que con los años esto cambie y podamos abrirnos al plano local.

A pesar de lo difícil que es hacer este tipo de cine en (o desde) Chile, dice el cineasta chileno, asegura que se puede vivir del cine. O sobrevivir. “Depende de la temporada se puede vivir bien o regular. Pero tampoco hay que aspirar a hacerse rico con esto. En nuestro caso, hacemos películas que no son masivas, no son para todo espectador o siquiera mayores de 14 años. “Sendero” y “Trauma”, son productos para mayores de 18 años. Esto significa que su posibilidad de comercialización es mucho más compleja de la de otros géneros o que apunten a otros segmentos. Me han dicho más de una vez de estos riesgos, pero los hemos sorteado haciendo films que han andado bien en su recorrido festivalero y posteriormente en las ventas. Y así nos hemos mantenido en esto. Pero es difícil y está lejos de la caricatura de glamour, fiestas, lujuria y excesos que se imagina la gente desde afuera….Al menos no con mucha plata de por medio.

Ahora, Rojas presenta “Trauma” en México y más adelante en otros festivales internacionales donde ya se ha hecho un nombre. A pesar de que algunos certámenes donde fue invitado, desistieron luego del visionado de la película. La encontraron “demasiado fuerte”. Sobre todo por una controvertida escena que seguro dará que hablar. Le mandaron correos muy elogiosos (que los muestra), pero se excusan para evitar algún tipo de represalia legal.  “Igual es entendible”, dice. “Algunos países tienen ciertas restricciones que les harían pasar riesgo en caso de exhibirla. En otros casos, es simplemente el contenido extremo el que no permite pasarla en festivales en donde no por ser de género, el público puede aguantar todo lo que le pasan. Ya tenemos cuatro festivales a la fecha que han declinado programarla por diversas razones que versan sobre el contenido. Pero hay varios más que sí nos han seleccionado y que pronto serán anunciados”.

¿Y qué viene después? ¿Algún proyecto menos “controversial”?: “Estamos desarrollando tres proyectos”, adelanta Lucio Rojas. “Eso no quiere decir que estén asegurados en cuanto a su realización, pero están bien encaminados. Uno de ellos es ‘Malebolgia’, una mezcla entre film de fin del mundo, apocalíptico, de plagas bíblicas, criaturas demoníacas y harta cosa abyecta. También ‘Los niños de la Noche’, una de terror gótico que pretende realizarse en el sur de Chile y en donde el poder y el abuso sobre niños es el centro de la trama de esta historia. Y ‘Lamiae’, un proyecto de horror fantástico que teníamos bien encaminado hasta que apareció ‘Trauma’. Pero el que hagamos, será para mayores de 18 años, que es la marca de la casa”.

Paralelamente, el director de “Trauma” está barajando la posibilidad de una coproducción internacional o, derechamente, realizar algún proyecto en el extranjero “ya que si realizar cine en Chile es difícil, hacer cine de género es diez veces más difícil”.