Hace un tiempo se nos entrevistó por la falta de un protocolo institucional por parte del MINEDUC sobre acoso sexual en la Educación Superior, quien actualmente solo posee un manual de orientaciones donde no se consideran sanciones comunes para las universidades.

Las Vocalías y Secretarías de Género, Disidencia y Sexualidades somos quienes componemos parte de la orgánica estudiantil universitaria, que nos hemos organizado y articulado levantando una Coordinadora Feminista Universitaria (COFEU) que logra la unificación de la temática de género en el sistema de educación superior.  Hemos trabajado para que se agregue una nueva demanda a las peticiones que se enmarcan desde la Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECh): Generar espacios libres de violencia, acoso y discriminación para académicas/os, funcionarias/os y estudiantes.

Desde hace tres años, las situaciones de acoso y discriminación por orientación sexual e identidad de género se han visibilizado e incrementado a través de denuncias públicas. La relación docente-estudiante se ha visto sumamente cuestionada como también la misma violencia sexual que se genera a partir de la cercanía entre los mismos estudiantes – existiendo siempre un aprovechamiento de la jerarquía de poder – son parte de las denuncia que a diario recibimos las Vocalías y Secretarías. Estos casos han iniciado cuestionados procesos investigativos a la interna de los establecimientos educacionales que han quebrado las relaciones de los diferentes estamentos, debido a procedimientos investigativos poco transparentes y que finalizan otorgando un fallo a favor de los denunciantes y poniendo en duda el relato de la víctima.

Para la Coordinadora, el acoso no es solo un acto físico sino que también verbal, psicológico e inclusive simbólico que no generan evidencias concretas como si el acoso sexual. Es por esto que queremos denunciar la realidad que vivimos en nuestros espacios educacionales, hablamos de una verdadera eliminación del sexismo en la educación que elimine también la misoginia, machismo y discriminación que el actual sistema educativo trae consigo. Tremendamente cuestionable es que tengamos docentes vinculados a denuncias de acoso, discriminación, abuso sexual e inclusive pedofilia y que estos sean quienes deban formar a futuros profesionales.  Es más, que estos tengan la facultad de ser defendidos por un sistema educativo y por las instituciones educacionales.

Queremos exponer formalmente que como Coordinadora Feminista Universitaria denunciamos:

-Los acosos y abusos sexuales en las instituciones secundarias y de educación superior.
-La discriminación por razones de género u orientación sexual en Liceos, universidades, IP y CFT en todo Chile.
-El sexismo en la educación secundaria y superior, que perpetúa roles de género, invisibilizando a las mujeres y disidentes sexuales en las aulas de clases. Reproduciendo la violencia machista y justificando la misoginia en las instituciones educativas.
-La impunidad a estudiantes, académicos y funcionarios acosadores y abusadores sexuales. La impunidad a agresores de mujeres y de personas LGBT. Asimismo, la impunidad a quienes discriminan por razones de género u orientación sexual.
-La indiferencia, inoperancia y encubrimiento de las autoridades educativas, desde académicos, rectores hasta inclusive, miembros del Ministerio de Educación.

Exigimos que dentro de los procesos de reforma a la educación superior sean considerados como un eje imprescindible, la transformación de nuestros espacios educativos. En ese sentido, si bien valoramos las indicaciones que se han presentado al proyecto de reforma de universidades estatales en orden a la creación de nuevos estatutos administrativos para docentes considerando una perspectiva de género, nos parece insuficiente y creemos que todos los espacios educativos debieran por ley tener la obligación de garantizar, a través de medidas concretas, espacios seguros para todas y todos. La creación de protocolos contra el acoso violencia y discriminación, en donde se consideren la protección y derechos de las denunciantes, es un paso mínimo en esa dirección. Los llamamos a hacerse cargo de estas problemáticas y aportar desde su posición.

Esta carta no es más que un llamado de atención a que hoy las Vocalías y Secretarías de Género de diferentes universidades estamos realizando un cambio importante en la sociedad, eliminando y denunciando prácticas machistas, discriminatorias y violentas, emanando protocolos, instalando discusiones y cuestionamientos de de-construcción social dentro de nuestros establecimientos educacionales. Sin embargo, creemos que es esencial que el Estado y el Ministerio se haga cargo de los errores del actual sistema educativo y de la necesidad de crear un nuevo proyecto que erradique las malas prácticas de este. Creemos importante preguntarnos ¿Hasta cuándo tendremos que esperar? ¿Cuántos acosos y/o abusos tienen que pasar para que la institucionalidad pueda tomar una real responsabilidad de lo que ocurre? ¿Es este un problema en el génesis del planteamiento del sistema educativo actual?

Firman:

Michelle Ávila

Constanza Bohle

Stefano Buscaglia

Vocerías Coordinadora Feminista Universitaria