Chile es, después de Colombia, el segundo país latinoamericano que más militares ha enviado a la Escuela de las Américas, el polémico centro donde se formaron, entre otros, los ex agentes de la dictadura Manuel Contreras, Miguel Krassnoff y Raúl Iturriaga Neumann.

Son más de mil los efectivos chilenos que han ido a formarse en técnicas de tortura, inteligencia y contrainteligencia. Así lo informó el Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas en Chile, que obtuvo la información a través de la Ley de Transparencia.

El vocero de la organización, Pablo Ruiz, denunció cómo las Fuerzas Armadas funcionan con autonomía total para tomar este tipo de decisiones. “Es erróneo seguir insistiendo en estos compromisos con los Estados Unidos conociendo la historia de nuestro país, donde existe un vínculo estrecho no sólo por el entrenamiento que recibió la DINA y la CNI, sino que también la historia demostró que la CIA y el gobierno de dicho país hicieron todo lo posible para que se terminara con la democracia chilena y se llegara a un golpe de Estado”, afirmó.

En tanto, Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), aseguró a Radio Universidad de Chile que los militares que van a la Escuela de las Américas no se preparan “para la defensa de las fronteras del país, sino que para la lógica de perseguir al pueblo organizado”.

En tanto, el diputado Hugo Gutiérrez (PC) pidió aprovechar la Ley de Presupuesto para discutir los gastos que tiene el Estado de Chile en enviar a los efectivos a la escuela ubicada en Georgia, cifra que llegaría a los 2 millones de dólares. “Creo que es posible que el Presupuesto destinado para estos fines puede reducirse a un peso y ahí terminar con la vocación de uniformados de tener este entrenamiento para la guerra interna”, dijo el parlamantario.