La edición de este año de Miss Perú 2017 tuvo un tono diferente. Las 23 candidatas a reinas de belleza subieron al escenario para presentarse, sin incluir datos sobre sus medidas o sus pasatiempos, sino que hablando acerca de la realidad de la violencia de género en sus respectivas ciudades de origen.

“Mis medidas son: Más del 25% de niñas y adolescentes son abusadas en su centro educativo”, se presentó una de las aspirantes, mientras otra apuntó que sus medidas son “los 300 feminicidios que ocurren en el país”. El mensaje fue reforzado por el resto de las presentes: “Más del 70% de las mujeres de este país ha sufrido acoso callejero”, recalcaron.

La organización a cargo del certamen optó por emplazar a la sociedad ante su responsabilidad frente a la violencia de género que día a día arrebata las vidas de cientos de mujeres y niñas en todo el mundo. Además, las candidatas plantearon sus propuestas e ideas sobre cómo enfrentar este problema social.

“Mis medidas son el 19% de niñas de 0 a 5 años son abusadas sexualmente por su padres”, sostuvo otra de las aspirantes del concurso, mientras Diana Rengifo, de Ucayali, agregó que “más de 300 mujeres en mi departamento son agredidas física y psicológicamente”.

La candidata Romina Lozano fue la elegida entre las concursantes para representar a Perú: “Es lamentable lo que vemos día a día en las noticias. No hay un minuto ni un segundo en que pare. Mi plan sería implementar una base de datos, aquella que pueda contener el nombre de cada agresor, no solo por feminicidio sino por cada cosa que hizo a una mujer, para saber quién verdaderamente es esa persona y así hacer posible que esto no siga sucediendo”, propuso la ganadora.

Por su parte, Lady Guillén, rostro de TV que vivió violencia intrafamiliar y fue portada de varias publicaciones peruanas al contar su historia, celebró que “las misses busquen otro tipo de imagen… estoy viva gracias a Dios y tengo la misión de seguir luchando contra la violencia hacia la mujer”.