Los partidos más importantes de la oposición venezolana decidieron no presentar candidatos en las próximas elecciones municipales convocadas para el 10 de diciembre.

Acción Democrática (AD), Primero Justicia (PJ) y Voluntad Popular (VP) anunciaron que no participarían en los comicios y que conformarán un gran bloque abstencionista porque consideran que no es posible obtener resultados fiables mientras las votaciones sean organizadas por el actual Consejo Nacional Electoral (CNE). De hecho, AD y VP amenazaron incluso con expulsar a los militantes que decidan inscribirse por cuenta propia.

“No seremos copartícipes de un nuevo fraude contra nuestro pueblo, e instamos a los demás partidos a no convalidar un fraude anunciado y ya comprobado el 15 de octubre (en las elecciones de gobernadores)”, señalaron en un comunicado desde VP.

“No participaremos con un sistema que es fraudulento”, agregó el presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, por su parte, respondió a los anuncios en una rueda de prensa asegurando que sus adversarios quieren “sabotear el proceso” y aseguró que se declara “en batalla contra quienes pretenden insurreccionar y atacar el sistema electoral”.

El mandatario amenazó con encarcelar a los dirigentes que llamen a “una insurrección contra el sistema electoral venezolano”. “En las cárceles hay bastante espacio”, agregó.

Maduro llamó “a defender la verdad del sistema electoral que está garantizado plenamente en cualquier condición, como fue el 15 de octubre”. “No puede ser que por cuestiones oportunistas se pretenda siempre atacar al poder electoral de manera ilegal e inconstitucional”, agregó.

Maduro descalificó las denuncias de fraude de sus adversarios, señalando que ésta ha sido su caballo de batalla en 22 elecciones realizadas en los últimos 18 años, y manifestó que Venezuela necesita una oposición que “reconozca la fuerza del chavismo”.