Además de la sentencia que absolvió a los once comuneros mapuche imputados por el atentado incendiario que terminó con la muerte del matrimonio Luchsinger-Mackay, uno de los temas más comentados durante el desarrollo del juicio oral que se extendió por 35 días fueron los atuendos del juez José Ignacio Rau, quien al momento de la lectura de la sentencia vestía un llamativo conjunto de chaqueta, pañuelo y corbata rojos. Por eso, al interior del Ministerio Público y los tribunales de justicia se abrió el debate sobre la vestimenta que deben llevar los magistrados.

De acuerdo a una publicación de El Mercurio, existe un auto acordado en la Corte Suprema del año 2009 que instruye a los magistrados sobre su vestuario y trato a los abogados, donde se les recomienda evitar “toda actitud o acción que menoscabe” la dignidad de su magistratura. Además, se les señala que la Constitución les exige “una conducta superior a la normal”.

El tema se ha discutido en varias oportunidades previas y en la actualidad existen discordancias entre los juristas con respecto a la aplicación de la normativa. Por ejemplo, se ha considerado implementar la toga –una túnica negra– como sucede en otros países hace 319 años, sin embargo, en el país nunca se ha utilizado por lo que para muchos no sería apropiado incorporarla ahora, ya que no forma parte de la tradición judicial chilena.

Por otra parte, entre quienes se han manifestado se encuentra Lamberto Cisternas, uno de los ministros de la Corte Suprema, quien cree que los jueces “no deben llamar la atención por su forma de vestir. La audiencia se debe enfocar en el fondo y no en la forma”.

En contraste, Paula Vial, ex defensora nacional, afirmó en 2009 que “me inquieta mucho más que los jueces, fiscales, los defensores se preocupen de argumentar adecuadamente, resolver adecuadamente. Si un defensor hace la mejor alegación en camisa, sin corbata, me parece que tiene un valor de fondo mucho más importante que si lo hace encorbatado y lo hace mal”.