El 30 de septiembre, el ministro de Interior Mario Fernández anunció que el gobierno quitaría la querella por Ley Antiterrorista contra Alfredo Tralcal y los hermanos Pablo, Benito y Ariel Trangol. Un día después, tres de los cuatro comuneros mapuche que llevaban más de 100 días en huelga de hambre decidieron deponer su medida de presión.

A más de un mes de la decisión, los cuatro imputados por la quema de una iglesia evangélica en la comuna de Padre de las Casas se mantienen en prisión preventiva a la espera del inicio del juicio oral en su contra. Es por eso que Benito y Pablo decidieron retomar la huelga de hambre. Ariel fue el único que no se bajó nunca.

En conversación con El Desconcierto, Robinson Trangol, hermano de los imputados, confirmó que además Benito, quien fue uno de los que más complicados estuvo de salud en la última huelga, pasó a un régimen de huelga seca. Es decir, sin ingerir ningún tipo de líquidos.

“No hay otra manera de pedir justicia, los tienen encarcelados sin tener juicio aún. Los peñis tienen clara la idea de que se recalifique ya, por eso retomaron la huelga. ¿Qué esperan para que los tomen en serio? ¿que salgan muertos?”, asegura Robinson.

La no aplicación de la ley antiterrorista ha sido el principal llamado del pueblo mapuche y de organismos internacionales / Agencia Uno

Vale recordar que tras la recalificación de la querella por parte el gobierno, el juzgado de garantía de Temuco decidió mantenerlos en prisión preventiva pues el otro querellante en la causa, el Ministerio Público, mantuvo la causal de incendio terrorista en el caso.

Para el próximo 13 de noviembre está preparada una nueva audiencia de preparación del juicio oral, el que se ha postergado pues los abogados defensores de los comuneros exigen que la Fiscalía entregue los antecedentes que dispone en la investigación.

“Solo pedimos un juicio justo. Los peñis están complicados por la tremenda injusticia que están viviendo”, afirma Robinson. Los hermanos Trangol, junto al lonko Alfredo Tralcal, llevan ya un año y 4 meses en prisión preventiva, en medio del debate de lo extendido que es esta medida cautelar en Chile. Según datos del Ministerio Público, solo en el 49% de los casos se termina en condena efectiva.

En La Araucanía, los casos Luchsinger Mackay, Tur-Bus y fundo San Leandro son emblemáticos en aplicación de la Ley Antiterrorista contra comuneros mapuche que motiva una extendida prisión preventiva. En todos ellos se terminó en absolución.

Robinson, además, recuerda que la prisión preventiva de Ariel Trangol fue revisada en agosto y le otorgaron el arresto domiciliario. En la siguiente audiencia -donde fue devuelto a la cárcel de Temuco- él fue por su propia cuenta hasta los tribunales. “Mi familia no es un peligro para la sociedad”, afirma. También critica que en septiembre, los jueces solicitaron una fianza de $20 millones para que tengan arresto domiciliario. “Eso es una burla para una familia como nosotros”, dice.