El 3 de marzo de 2011 una paciente acudió al servicio de urgencia del Hospital de Carabineros debido a que sufría de un malestar lumbar, pero en vez de recibir atención médica, la historia tuvo un desenlace mucho peor: un paramédico la anestesió y la violó, y por este delito fue condenado por la justicia militar.

Sin embargo, a través de un fallo del 30° Juzgado Civil de Santiago, la magistrada Pamela Salgado Rubilar determinó además la responsabilidad del establecimiento por falta de servicio, lo que a su juicio facilitó que los hechos se llevaran a cabo. Por eso, el tribunal condenó al Estado de Chile a pagar $80 millones como indemnización a la víctima.

“Si bien existe distinción entre lo que constituye la falta personal y la falta de servicio (…) lo cierto es que tal conducta, al haberla desplegado dentro de un estamento público, como parte de su dotación, con ocasión del ejercicio de su función pública y valiéndose de su condición de funcionario público de Carabineros, impide radicarla en su sola esfera individual como funcionario, al encontrarse vinculada la acción al servicio“, señala texto.

El fallo agrega que “esta falta de servicio, constituida por el actuar ilícito del funcionario en ejercicio de su función pública, con ocasión de ella y valiéndose de la misma, significó a la demandante (…) ver vulnerada su libertad sexual, condición suficiente para estimar que existe un daño como consecuencia inmediata y directa de la falta descrita y susceptible de ser indemnizado”.

Finalmente, al igual que en la sentencia emitida por el 2º Juzgado Militar de Santiago y que condenó al agresor, el texto reitera “una evidente vulneración a la integridad física y psíquica de la víctima y a su dignidad como persona, derechos protegidos por nuestra Carta Fundamental”.