Aunque Asunción Lavín León buscaba mantenerse al margen de la denuncia ante el SII de su marido Isaac Givovich en contra de su padre, el alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, la fractura familiar se volvió irreconciliable.

La polémica despertó dudas sobre posibles irregularidades en la fallida campaña senatorial de Lavín en 2009. Por ello, se vio obligada a desmentir las acusaciones que se han publicado sobre su marido y su matrimonio, que solo sería un intento de distracción de las platas no declaradas que financiaron la senatorial de su padre.

En entrevista con revista Caras, Asunción Lavín confesó su versión: “Que mi papá niegue todo es el primer dolor, pero que expongan nuestra vida y matrimonio; que inventen y barran el piso con nosotros, ¡no lo voy a permitir! Con Isaac peleamos por una causa justa”, sostuvo.

Ella y su esposo aseguran que, como dueños de la empresa GES Consultores, que operó como intermediaria con los proveedores de la campaña, por mandato del propio Lavín no pudieron facturar las boletas por servicios prestados a la campaña, para no disparar su gasto electoral por sobre el límite legal, de casi 600 millones.

Además, tampoco pudieron declararlo en sus impuestos, lo que les generó una deuda por sobre los $200 millones con el SII, algo que Joaquín Lavín desmintió radicalmente.

“Cuando empiezo a recibir facturas de los proveedores yo debía facturarlas a su vez a la campaña, y fue ahí cuando Cristina Bitar (jefa de campaña) me dijo que no podía facturarle a Joaquín Lavín, pero que sí lo hiciera a la UDI y a empresas a las que no les había prestado servicios. Me negué porque entendí que era un delito. Hablé con el contador y me dijo simple: ‘no declares las compras, no factures a nadie y te olvidas’. Así lo hicimos, en una época en que no había problemas de financiamiento irregular de la política”, relató Gigovich.

En 2015, con el despliegue del Caso Penta, Lavín le encargó a su ex generalísimo, Patricio Cordero, que le contrate un abogado al marido de su hija “para que coordine mi defensa con los suyos. La idea inicial era que me escondiera, que me arrancara”.

Tiempo después, padres y hermanos le proponen a Asunción Lavín que se separa legalmente para no provocarle problemas de imagen. La joven aseguró que enfrentó a su padre y le consultó si consideraba apropiado diluir un matrimonio con tres niños y problemas de salud. Él no fue capaz de responder