Para nadie pasó desapercibido el momento en el debate presidencial de Anatel en el que Sebastián Piñera decidió sacar un gráfico para mostrar cómo, según él, las cifras de delincuencia disminuyeron en su gobierno y aumentaron en el de Bachelet.

La imagen es clara: En grande y en mayúsculas, la palabra “delincuencia”. En realidad, lo que presenta son índices de victimización, que tiene que ver con la percepción que tiene la gente respecto a la delincuencia. Esa aclaración está escrita en chico, apenas perceptible en la pantalla de televisión.

Y el gráfico, además, tenía cifras desproporcionadas. Por ejemplo, se ven tres barras en el cartel dos rojas (de 2010 y 2016) y una azul. La del medio, la azul, que representa al año 2013 con la cifra de 22,8%, aparece como un tercio del tamaño de la primera roja, que es de un 30,7% y la mitad de la otra, que es de 27,3%.

Y además de esto, omite que en el año 2011, en su gobierno, el mismo índice marcaba una victimización de 28,8%.

Es decir, el índice más alto si se compara entre 2010 y 2016, es en el gobierno de Piñera.