El presidente estadounidense, Donald Trump, llegó este miércoles a China para reunirse con el mandatario chino, Xi Jinping, y abordar conjuntamente el conflicto desatado por las ambiciones nucleares de Corea del Norte.

Trump quiere convencer a Pekín de que endurezca las sanciones contra Corea del Norte y deje de suministrar combustible al régimen de Kim Jong-un.

Luego de su paso por Japón y Corea del Sur, sus principales aliados en la región, empieza hoy la etapa más compleja de su gira asiática por los fuertes vínculos comerciales que China mantiene con Kim Jong-Un, asegurando el 90 por ciento de su comercio con los norcoreanos.

El gobierno chino se comprometió a aplicar estrictamente las últimas sanciones de la ONU contra Corea del Norte, pero rechaza las amenazas de Donald Trump y aboga por un diálogo con su vecino.

“Espero con mucha impaciencia entrevistarme con el presidente Xi, que acaba de obtener una gran victoria política”, dijo Trump en un tuit pocas horas antes de llegar a Pekín. Trump se refería al nuevo mandato de cinco años obtenido por Xi en el reciente congreso del Partido Comunista de China (PCCh) y por lo tanto al frente del país más poblado del mundo.