Alsacia, la empresa de capitales colombianos que se transformó en la más grande operadora del Transantiago, supuestamente estaría al borde de la quiebra. Eso muestran los números oficiales. Los no oficiales, revelados a partir de la investigación de los “Papeles del Paraíso”, muestran lo contrario.

Ciper publicó un amplio reportaje que da cuenta de la situación. Vale recordar que en marzo de este año Alsacia, tras dos años de déficit patrimonial y problemas operacionales, responsabilizó al Ministerio de Transportes de Chile de su débil situación financiera. La empresa demandó al Estado por “incumplimiento de contrato” ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Central.

La empresa, de propiedad de la familia Ríos Velilla, es la operadora de la línea de buses azules del Transantiago. Además, su filial, Express de Santiago, opera los buses naranja. Se estima que transportan más de 1 millón 300 mil personas cada día. Alsacia es, además, el concesionario pero evaluado por los usuarios.

El reportaje de Ciper muestra cómo Alsacia operó con millonarias transacciones a empresas relacionadas -que también operan en Chile- a través del paraíso fiscal de las Islas Bermudas, que tiene una apetecida política de “cero impuesto”.

Entre 2013 y 2016, la empresa pasó de pagar 12 a 55 millones de dólares a empresas de su propia propiedad, cifras que contradicen la “precaria” situación en la que decían encontrarse.

Esto se realizó a través de dos sociedades: Panamerican Investments Ltd. y Jersey Re Ltd, inscritas en Hamilton, capital de Bermudas, en 2009.

A través de Panamerican, tomaron el control de Inversiones Eco Uno, una matriz de la operadora de la línea de buses naranja, Express de Santiago Uno. Para obtenerla, la familia Ríos Velilla operó con una compleja estrategia que también involucró la creación de otras sociedades offshore, en las Islas Vírgenes Británicas, las que funcionaron como emisoras de los bonos que permitieron la adjudicación y permitieron a Alsacia controlar los dos troncales más grandes del Transantiago.

Jersey, en tanto, fue utilizada como una “compañía cautiva”, una estrategia de una empresa que crea una sociedad de su misma propiedad para que el riesgo de un seguro se quede dentro de la misma empresa. Así, se pueden esconder el retiro de utilidades como pago de primas con una tasa impositiva favorable como las de las sociedades offshore.

Pese a que los hermanos Ríos Velilla aseguraron a Ciper que Jersey fue creada para realizar negocios “que no se llevaron a cabo”, los documentos liberados del estudio de abogados Appleby (que destapó los “Papeles del Paraíso”) dan cuenta de que su fin era “aceptar el reaseguro cedido por las aseguradoras chileneas de Alsacia /Express”.

El tipo de transacción que realizó Alsacia a través de Jersey está en la mira de la OCDE, que tiene un plan  para evitar que las utilidades de las empresas “desaparezcan de la base imponible o bien sean desviadas a jurisdicciones de baja o nula tributación”.

Mira el reportaje completo acá.