El caso de la niña de 13 años, dependiente del Sename, que murió luego de que la Red de Salud UC le negara una trasplante de corazón por su condición de “precariedad familiar, social y personal”, la ministra de Salud se refirió al caso.

A su juicio, no se cumplieron los protocolos correspondientes y un oficio enviado por la ex directora del Sename, Marcela Labraña, donde se planteaba la compleja situación de la adolescente fue respondido con una demora de 12 días, pese a la urgencia de su estado de salud.

Además, la respuesta se habría realizado a través de un correo electrónico y no a través de los mecanismos que exige el sistema.

“No se le respondió el oficio a Marcela Labraña. 12 días después se gestionó y autorizó el ingreso y cuando se evaluó estaba en una condición que no permitía ser incorporada al trasplante (…). No se alcanzó a hacer por una situación muy especial y lamentable, que es que se descompensó la niña”, sostuvo la ministra.

Daniela Belén Vargas Vargas fue autorizada 12 días después para ingresar a la lista de espera de trasplantes, pero la pequeña falleció antes de que fuera nominada.

“Hay que considerar que estamos hablando de 20 días de distintas entidades que tienen que llegar finalmente a quien toma las decisiones”, recalcó Castillo.

La ministra manifestó que “nosotros no discriminamos a los niños por ser de Sename, pero sí tenemos que asegurar de que no hay riesgo después de la intervención. Es importante tener la seguridad porque esta niñita vivía en la isla de Chiloé y tenía que venirse a Santiago y tenía que quedarse después de la cirugía en Santiago ojalá de por vida”.

Al ser interpelada sobre si el informe de la Red de Salud UC se refería a la pobreza de la menor, Castillo señaló que “depende cómo uno lo vea”.

“Porque si en este caso hay una persona que se hace cargo las 24 horas del día, supera esa fase. Son elementos de los cuales nosotros tenemos que estar muy seguros de que va a contar con ello”, argumentó la ministra de Salud.

Luego de que al entidad de salud considerara que no podía ser trasplantada, pese a estar físicamente apta, fue dada de alta y trasladada a su hogar del Sename en Castro, donde murió días después.