El martes 6 de noviembre, Carabineros conmemoró 52 años de la muerte del teniente Hernán Merino Correa. Los homenajes se realizaron en distintas regiones a nivel nacional, pero el de Los Lagos desató una polémica.

En primera fila estuvo René Villarroel Sobarzo, mayor de Carabineros en retiro conocido en la zona como “Juan Metralla”. Mientras él ha dicho que el apodo se le dio por una ranchera que hablaba de un vaquero y él hacía sus patrullajes a caballo, las víctimas de derechos humanos de la región y sus familiares aseguran que se le llamaba así por los disparos que solía dar a modo de amedrantamiento en sus operativos durante la dictadura militar.

En la ceremonia, Villarroel entregó una ofrenda floral en homenaje a Merino Correa.

“Juan Metralla” en ceremonia de Carabineros. Foto cedida a Radio Bío Bío.

Son diversas las causas de derechos humanos en las que “Juan Metralla” se ha visto involucrado: fue condenado a una pena de 3 años y un día por torturas y apremios ilegítimos a siete detenidos en la Tenencia de Carabineros en Fresia en septiembre de 1973 -fue puesto en libertad provisional en 2016-; ha sido investigado causas como el fusilamiento de personas en el Fundo El Toro; y desde 2015 está procesado por el asesinato en 1973 de Abraham Oliva Espinoza y Luis Uberlin Espinoza Villalobos, ex parlamentario de Puerto Montt y padre del actual presidente de la Cámara de Diputados, Fidel Espinoza.

“René Villarroel fue de los personajes más siniestros de la dictadura en la provincia de Llanquihue, de los que provocó más temor y miedo”, dice el diputado socialista en conversación con El Desconcierto.

—¿Cómo se tomó la noticia de la participación de Villarroel en la conmemoración de Carabineros?

—Fue doloroso, porque como presidente de la Cámara de Diputados he defendido, en medio de la grave crisis que ha tenido Carabineros, al Alto Mando que no es responsable del grave drama que viven como institución. Sentí en lo personal, tal como otros familiares de víctimas, que cometieron una falta de respeto con nosotros inaceptable al haber permitido que una persona condenada por violaciones a los Derechos Humanos, que incluso tiene testimonios en su contra de abusos contra mujeres y que está investigado en otras causas graves con resultado de muerte, no solo participara en un acto oficial, sino que además entregara reconocimientos.

—Ya habían reclamado los y las familiares de víctimas cuando se le concedió el año pasado la libertad condicional.

—Por supuesto. Ellos tienen un abogado de la zona que es defensor de violadores de derechos humanos, el abogado (Marcos) Velásquez, que ha presentado requerimientos al Tribunal Constitucional para paralizar las investigaciones, objetivo que ha logrado parcialmente. Ya pronto tendremos una resolución que esperemos que valide la continuidad de las investigaciones.

—¿Qué acciones ha tomado respecto de la participación de Villarroel en la ceremonia de Carabineros?

—He pedido sanciones ejemplificadoras, se está haciendo una investigación de sumario, yo espero que el hilo no se corte como siempre por lo más delgado y que se asuman responsabilidades. Yo creo que el general (Jorge) Karachón de la décima región fue víctima de esto, pero debajo de él hay responsables. Ahora, más allá del nombre de René Villarroel, más allá de que haya sido el que participó en el plan para asesinar a mi padre, lo más grave de esto es que la institución no haya tenido la prolijidad para tomar los resguardos necesarios.

—¿Cómo ha visto el avance del caso de su padre?

—Estamos tremendamente esperanzados de que pronto tendremos condenas para los responsables. Se ha acreditado en la carpeta investigativa participación eventual de René Villarroel en la muerte y desaparición de Abraham Oliva y en el plan para asesinar a mi papá. Ese 2 de diciembre mi padre fue sacado de su celda y a Oliva lo llevarían a reunirse con él en la carretera para montar un tiroteo. En el camino, solo una persona se lo lleva, que hay testigos que lo vieron subir al carro policial: René Villarroel. Esperamos una condena.

—El año pasado, en una entrevista que dio al diario El Llanquihue, Villarroel aseguró que era inocente del caso de su padre y habría sido “una operación decidida por el Alto Mando y ejecutada por personal de inteligencia”.

—Yo no tengo dudas de que la muerte de mi padre fue definida desde los altos mandos, pero los que participaron en su ejecución fueron ellos. El nombre de mi papá estuvo entre los diez más buscados del país, es verdad la dictadura militar lo tenía en la mira. Lo que no es verdad es cuando Villarroel se sustrae de sus propias responsabilidades. Hoy, en el marco de esta investigación hemos sabido que él ha traspasado todos sus bienes y campos a familiares que trabajan en las ferias de la región. Los está traspasando por algo, ya que cree que las víctimas también pedirán compensaciones civiles desde el punto de vista indemnizatorio. Es otro acto que raya en la ilegalidad, pero así ha sido la vida de “Juan Metralla”.

—¿Cómo le afecta a usted personalmente este caso?

—Si bien no dejaré de luchar por la justicia en la muerte de mi papá, he superado el trauma que se vivió en aquellos años. No soy de los que tenga odio ni rencor, y la mejor demostración es que he trabajado de la mano con el Ejército y las Fuerzas Armadas. Las nuevas generaciones no son responsables. Ahora, si bien hay que mirar hacia adelante, no podemos avanzar con complejidades como esta.