Por segunda vez, en las elecciones del próximo 19 de noviembre, además de presidente, diputados y senadores, también se votará para elegir el cargo de consejero regional (CORE), y el listado de los aspirantes se encontrarán en la papeleta verde que los vocales deben entregar.

En total, se elegirá a 278 CORE, quienes duran cuatro años en su cargo, pueden ser reeelegidos y, junto al intendente, integrarán los 15 gobiernos regionales (GORE) que existen en el país. Eso sí, el número de consejeros que se elige en cada región varía de acuerdo a la cantidad de habitantes que ella posee.

De este modo, en las regiones de hasta 400 mil habitantes (Arica, Tarapacá, Atacama, Los Ríos, Aysén y Magallanes), se elegirá a 14 consejeros; las que posean entre 400 y 800 mil (Antofagasta, Coquimbo, O’Higgins y Los Lagos), votarán por 16; entre 800 mil y 1.500.000 personas de población (Maule y La Araucanía), saldrán 20; entre 1.500.000 y 4 millones (Valparaíso y Bío Bío), se elegirán 28, y finalmente, desde 4 millones (Región Metropolitana), 34.

Las funciones que debe cumplir un consejero regional son variadas, especialmente de carácter fiscalizador, y que relacionan con los planes de inversión y desarrollo regional. A continuación, te detallamos seis de ellas:

1. Aprobar el reglamento que regula el funcionamiento del Consejo Regional, y que contempla la formación de comisiones de trabajo en áreas como Educación, Cultura y Deportes, Salud y Medioambiente, Ética y Transparencia, Mujer y Género, Coordinación y Relaciones Institucionales, entre otras. Cada consejero puede integrar hasta seis comisiones.

2. Analizar y aprobar los planes de desarrollo regional y los puntos claves de inversión de cada una –muchos de ellos propuestos por la Seremi del Minvu–, definiendo qué áreas recibirán financiamiento y cómo se llevará a cabo.

3. Aprobar planes de inversión en infraestructura en el espacio público, asociados a los planes reguladores de cada comuna o intercomunales en cada región. Un ejemplo de lo anterior es el proyecto de Mapocho Pedaleable.

4. Fiscalizar el desarrollo del intendente y las unidades que dependen de él, a través de la solicitud de rendiciones de cuenta e incluso presentando denuncias ante instancias como la Contraloría General.

5. Fiscalizar el presupuesto del Gobierno Regionalresolver la distribución de los recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional.

6. Emitir opinión respecto de las proposiciones de modificación a la división política y administrativa de la región que formule el Gobierno Nacional y otras que le sean solicitadas por los poderes del Estado. Por ejemplo, la creación de la región de Ñuble, cuyo territorio se separará de la región del Bío Bío.