En 1973, con el golpe cívico-militar y la instauración de la dictadura, una de las grandes afectadas en el ámbito académico fue la carrera de Trabajo Social impartida por la Universidad de Chile, la cual progresivamente dejó de impartirse. A partir del año 2015, después de varias décadas en pausa, la carrera fue reabierta.

Con su tercer año en curso, el área se ha ido fortaleciendo y ahora comienza a dar un nuevo paso: impartir un Magíster en Trabajo Social. La idea, según explica la Académica y Coordinadora del Programa, Paula Vidal, es ofrecer un espacio de formación de postgrado para profesionales y licenciados en diversas disciplinas, especialmente en Trabajo Social, preocupadas tanto por comprender, pero sobre todo, enfrentar las complejas problemáticas y fenómenos sociales contemporáneos, en estrecha relación con otras disciplinas y distintos actores de la sociedad (sociedad civil, mundo privado, y Estado).

¿Cómo fue el proceso de reapertura de la carrera de Trabajo Social en la Universidad de Chile?

Después del golpe cívico-militar, comenzó el proceso de disminución de matrícula (cierre) paulatino de la carrera, y progresivo traspaso –durante los años ’80- al Instituto Profesional de Santiago (IPS), hoy UTEM. Desde esa década, siempre fue una necesidad y demanda “histórica” levantada desde los profesionales, académicos, estudiantes y el gremio del Trabajo Social en general, que “la Chile” recuperara esta carrera -comprometida con la defensa de la justicia social y los derechos humanos- arbitrariamente cerrada en un contexto de dictadura y de contrarreforma que transformó la sociedad chilena y la universidad. Fue una lucha de larga data donde se hicieron varias propuestas, entre ellas las levantadas por el profesor Manuel Canales en el Departamento de Sociología desde el año 2006, y que fueron abriendo un camino para que, desde 2013-2014, nos incorporáramos a la facultad tres doctoras en Trabajo Social para reabrir el cultivo de la disciplina en la Universidad, a través de la formación de pre y postgrado en Trabajo Social, y así comenzamos a funcionar con la carrera, el año 2015.

¿Cuál es el sello que tiene el área de Trabajo Social en la Universidad de Chile?

En general es el sello de la Universidad de Chile, y en particular, el de una disciplina que desnaturaliza y problematiza los fenómenos que, de alguna u otra forma, producen y reproducen situaciones de desigualdad, pobreza, opresión, explotación, discriminación y marginación, que vivencian diversos sectores de la sociedad y muchas veces se expresan como sentimientos de injusticia.

Creemos que nuestro sello nos hace diferenciamos de los énfasis que poseen otras escuelas a nivel nacional porque queremos que cruce la formación de nuestros estudiantes de pre y postgrado, la preocupación no solo por la comprensión de este tipo de fenómenos sociales, sino de intervenciones más complejas, lo que significa incorporar algunos ejes sustantivos.

Por lo tanto, además del punto de partida que es la crítica, es decir, la desnaturalización de este tipo de fenómenos sociales, es entender que muchos de ellos no están solo cruzados por una dimensión económica, esto es, por la necesidad de mejorar la (re)distribución de la riqueza, sino que coexisten o se entrecruzan cuestiones culturales, simbólicas y sentimientos de agravio. Entonces, el segundo eje tiene que ver con una apuesta por la (re)distribución y reconocimiento, para poder comprender complejamente estos fenómenos, pero sobre todo, intervenir en ellos.

Finalmente, un tercer eje diferenciador de nuestra propuesta en el plano pedagógico-formativo, es lo que hemos llamado de “Núcleos de Investigación y Desarrollo”, instancias virtuosas que nos permiten, no solo articular estudiantes de pre y post grado de Trabajo Social y otras disciplinas, sino también académicos de diversas disciplinas y temas, junto con otros actores de la sociedad civil, el mundo privado y el Estado que se unen en la medida en que se identifica un objetivo común de trabajo, ya sea de investigación y/o intervención.

¿Por qué se caracteriza el Magíster de Trabajo Social de la Universidad de Chile? 

Este es un programa distinto a todos los que existen en Chile, por varias razones, primero, porque posee un carácter mixto, es decir, es de tipo académico-profesional, que permitirá a los estudiantes comprender y profundizar la discusión disciplinaria contemporánea y desarrollar la capacidad para realizar investigación básica y aplicada que ayude a la búsqueda de soluciones innovadoras para las intervenciones en el campo de lo social. Este carácter se expresa en el proceso de finalización o graduación, con la entrega de una Tesis de Magíster o la de una Actividad Formativa Equivalente (AFE). En segundo lugar, la malla curricular está pensada para contener 3 grandes dimensiones: Teórica-Conceptual, Metodológica y Núcleos de Investigación y Desarrollo. Las primeras dos dimensiones se organizan en Cursos que, pondrán al día a los estudiantes, tanto en la discusión disciplinaria internacional, como son las tendencias y enfoques a nivel latinoamericano, también en la teoría social y política, junto con las políticas públicas, al mismo tiempo, que se abordarán los métodos cualitativos y cuantitativos que acompañen la elaboración de investigaciones. Por último, los cursos electivos ofrecidos pueden profundizan temáticas asociadas a los Núcleos o a los temas de interés de los estudiantes, lo que se suma a la oferta existente en los otros Programas de Magíster de nuestra universidad.

Por último, la dimensión de los Núcleos de Investigación y Desarrollo son las instancias que sostienen el acompañamiento de la elaboración de las Tesis y las AFE, durante los 4 semestres del Magíster y las temáticas van desde Políticas Públicas e Innovación Social, Ciudadanía, Movimientos y Sujetos sociales, Desigualdad, Diversidad y Territorios.

Se ha pensado en horario vespertino, de lunes a jueves, para profesionales que se desempeñan en diversas dependencias y niveles del Estado, del sector privado y organizaciones e instituciones de la sociedad civil, además de todos aquellos que se desempeñan en el campo académico y desean abordar y profundizar las temáticas y objetos del Magíster.

Es una propuesta que fue aprobada por el Senado Universitario hace pocas semanas, y nos encontramos en la espera de la aprobación de su decreto, por lo que todo nos hace pensar que estaremos seleccionando los 20 candidatos muy pronto, para abrir el año 2018, con la primera generación de Magister en Trabajo Social de la Universidad de Chile.

¿Cuál crees que es el rol de la academia en estos tiempos? 

Estamos convencidos que la academia tiene mucho que aportar en el desarrollo de una sociedad más justa socialmente, democrática y medioambientalmente sustentable, en la medida en que genera conocimiento, imagina, crea e impulsa-implementa soluciones a viejas y nuevas problemáticas, en diálogo crítico, pero también permanentemente propositivo con aquellos actores y sectores involucrados. Me parece que la academia puede y debe aportar a la erradicación de prácticas –como dije en un comienzo- que producen y reproducen la explotación, desigualdad, miseria, opresión, intolerancia, pobreza, autoritarismo y todas aquellas formas que atentan contra los Derechos Humanos, si la academia no es capaz de esto, su conocimiento se vuelve ensimismado y sin sentido para la gran mayoría de la sociedad. Así las cosas, creemos que la formación en Trabajo Social y nuestro Magíster en particular, sitúa a la academia en este camino de contribuir a hacer de la vida en sociedad, una vida digna de ser vivida.