Tres minutos fue lo que duró a boda entre Evelia Reyes, que llevaba velo y un vestido de boda blanco y largo, y Brian Houston. Es el tiempo que el gobierno estadounidense permite que se abra la puerta del muro que separa Estados Unidos de México para que las familias que viven separadas por la frontera puedan tener algún contacto físico y se hablen cara a cara.

La ceremonia express, que se celebró este sábado en el Border Field State Park, en San Diego, es inédita al ser la primera que se efectúa en el lugar conocido como “La puerta de la Esperanza”, un hecho inédito hasta ahora.

“Es una muestra de que el amor no tiene fronteras”, dijo Houston al diario San Diego Union-Tribune. “Aunque nos divide esta enorme cerca aquí, nos amamos desde ambos lados de la frontera”. Houston, ciudadano estadounidense, indicó que no podía ir a Tijuana por razones que no quiso explicar, pero aclaró que hablaba todos los días con su prometida.

La pareja contactó a un abogado para tramitar la residencia permanente de Reyes a fin de que ella pueda reunirse con Houston en Estados Unidos, agregó el esposo, aunque ello podría tardar más de un año.

Los agentes de la Patrulla Fronteriza abrieron la puerta en la cerca fronteriza durante una hora para permitir a miembros de la familia de Estados Unidos cruzarla parcialmente para reunirse y abrazar por tres minutos cada uno a sus parientes en México, antes de despedirse entre lágrimas.

Desde 2013, es la sexta ocasión que la puerta se abre para permitir que personas de Estados Unidos y México que no pueden cruzar legalmente se visiten sin temor a ser deportados.