En los distritos 13 y 20, en la Metropolitana y en el Bío Bío. Eduardo Durán Salinas y Francesca Muñoz hicieron historia en la última elección y lo harán el próximo 11 de marzo, cuando asuman como diputados y se transformen en la primera bancada evangélica de Chile.

Los dos compitieron por Renovación Nacional y conformaron, junto a otros 9 candidatos, la plataforma llamada “Un Chile para Cristo”. Algunas de las definiciones que defenderán en el Parlamento tiene que ver con su rechazo al aborto en tres causales, la ley de identidad de género y el matrimonio igualitario.

Durán se hizo mediáticamente conocido después del último Te Deum evangélico, cuando dio un duro discurso contra la presidente Michelle Bachelet, quien se encontraba ahí mismo y fue insultada por los fieles evangélicos. Antes, fue nombrado gobernador de la provincia del Ñuble durante el gobierno de Sebastián Piñera.

Durán Salinas es hijo del conocido pastor Eduardo Durán Castro, quien es miembro del comando ciudadano de Piñera.

Muñoz, en tanto, es profesora de inglés y recibió el apoyo directo de los ex candidatos Jose Antonio Kast y Manuel Jose Ossandón. “Chile vive un tiempo determinante y no podemos perder la oportunidad de tener personas que defiendan los valores cristianos, mi deber es enseñar a la iglesia del Señor y eso es lo que estoy haciendo”, dijo antes de la elección.

Los evangélicos en política ya es más que una realidad en América Latina, con casos como Brasil, donde poseen una bacada incluso superior a la del Partido de los Trabajadores. Sus posturas van en la línea de un ultraconservadurismo, la defensa del neoliberalismo, un amplio poder económico y un gran despliegue mediático.

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