La tensión y el agotamiento no le impidieron celebrar el sorpresivo éxito como correspondía. Tras el atento seguimiento electoral en la sede de Revolución Democrática (RD) de Valparaíso, candidatos electos como él y Jorge Brito, militantes y el Mimo Tuga siguieron la fiesta en la Plaza Victoria. Allí estuvo, entre banderazos, hasta las tres de la madrugada, pese a que la celebración continuó.

Juan Ignacio Latorre será el primer y único representante del Frente Amplio en el Senado, donde legislará a nombre de la Región de Valparaíso. Psicólogo de la Universidad Central, 39 años y militante en RD desde 2013, en los últimos meses trabajó para la campaña parlamentaria de Giorgio Jackson en Santiago y se dedicó también a la formación política de los jóvenes militantes del partido.

Tras meses de esfuerzo y dedicación a la política, hoy confiesa que se siente “muy contento” tanto por él mismo como por el Frente Amplio. Cuenta que las primeras horas han sido “muy agotadoras” porque ha tenido mucha expectación mediática, a la que no está acostumbrado. “Espero que se les pase”, bromea.

El recién electo senador dice sentirse preparado para el desafío que se le viene, pero reconoce también que tendrá que aprender a moverse en un escenario “complejo, adverso y muy conservador” por el que se pasean, desde hace 27 años, “dinosaurios de la política”.

Sobre su futuro cargo, explica que “todavía no existe una estrategia diseñada”, pero su apuesta es por “reforzar y complementar” el trabajo de sus compañeros. Le gustaría participar en las comisiones de Medioambiente, un tema que le interesa mucho, y Trabajo y Seguridad Social, porque -dice- una de sus banderas es el movimiento “No + AFP”. Con las asignaciones y recursos extra de los legisladores, cree que “sería interesante” ponerlos en común con todo el Frente Amplio para poder crear centros de estudios que vayan acorde con la línea del bloque y así obtener insumos para la nueva bancada.

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1. Ideología: “No me quedo pegado en concepciones rígidas del marxismo”

Soy una persona de izquierda, en búsqueda de alternativas al neoliberalismo, en búsqueda del post-neoliberalismo. Entre mis referentes tengo a autores como David Harvey, que ha trabajado alternativas al capitalismo, o David Schweickart, que habla sobre la democracia económica. Me he formado en economía social y solidaria, en nuevos modelos de democracia económica y participativa. Bebo mucho de Marx y lo considero uno de los autores relevantes de la izquierda -sin duda- pero no me quedo pegado en concepciones rígidas del marxismo. La realidad del siglo XXI es muy compleja y hay autores neomarxistas que reflexionan más allá de lo que postulaba Marx en el siglo XX. En términos teóricos, me gusta mucho el ecosocialismo.

2. Derechos reproductivos: “Soy partidario de un aborto libre pero regulado”

Estoy a favor de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, y del derecho a decidir. Pienso que el aborto debería de ser un derecho garantizado por el sistema público de salud, universal y debidamente regulado. La mayoría de los países donde el aborto es legal está regulado en aspectos como las semanas de gestación. Soy partidario de un aborto libre pero regulado.

3. ¿Mar para Bolivia?: “No tengo una posición completamente tomada al respecto”

Es un gran tema y recomplejo. No tengo una posición completamente tomada al respecto. La salida concreta creo que tengo que estudiarla más porque hay varias alternativas encima de la mesa. Sí o sí, creo que hay que tener muy buenas relaciones con Bolivia y eso implica llegar a acuerdos y establecer un diálogo. Hubo, en el pasado, intentos de eso, sobre todo durante el primer gobierno de Michelle Bachelet. Luego se perdió con Piñera y creo que ahora Bachelet tampoco lo ha hecho bien. Hay que tener una agenda común con Bolivia no solo en torno al mar, sino también sobre intercambio energético, colectividad, cooperación comercial, agenda política y social, etc.

4. Pueblo mapuche: “Una salida como en el País Vasco o Cataluña”

Creo en entregar más autonomía y responder a la demanda territorial del pueblo mapuche. Ambas van de la mano. Si no se aborda la reivindicación territorial, no va a haber paz en La Araucanía. Esta paz se construye en base a justicia, a saldar una deuda histórica. Sobre la autonomía, me gusta mucho la propuesta de José Marimán, politólogo mapuche que participó en la comisión asesora presidencial sobre descentralización. Él propone la región autónoma de La Araucanía, una salida como la de las comunidades autónomas en España, como el País Vasco o Cataluña, donde hay una lengua oficial, un parlamento y gobierno regional, grados de autonomía y administración de recursos locales para poder tomar decisiones propias. Hay modelos internacionales en América Latina con pueblos indígenas y en otros países que han avanzado en autonomía dentro de un Estado unitario.

5. Visita del Papa a Chile: “Me molesta que sea tan cara, como si llegara un príncipe”

Soy católico, cercano al mundo de los jesuitas y a Mariano Puga, de la teoría de la liberación. Sin embargo, me molesta mucho que una visita del Papa tenga que ser tan cara, como si llegara un príncipe. Preferiría una Iglesia más sencilla y austera. Entiendo que hay temas de seguridad que hay que cubrir, pero no que tenga que ser tan caro y que Chile tenga que financiarlo. Eso podría cubrirse desde la sociedad civil, o la misma Iglesia. No es el estilo que el mismo Papa ha predicado: una Iglesia pobre para los pobres. Adhiero mucho a ciertos discursos del Papa pero me molesta la Iglesia muy parafernálica y monárquica.