Las elecciones parlamentarias del domingo 19 trajeron una serie de cambios en la llamada “bancada pesquera”, la que estuvo integrada por distintos parlamentarios que participaron en la tramitación de la Ley de Pesca en 2012 y que tienen intereses directos con las empresas de la industria pesquera.

Es la maquinaria que profundizó Ciper a través de una investigación que revela nuevos correos entre parlamentarios -algunos reelectos- y directores de las empresas pesqueras.

Uno de los casos más evidentes es el de la senadora y presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, quien era constantemente pauteada durante su labor por el entonces presidente de la Asociación de Industriales Pesqueros del Bío Bío (Asipes), Luis Felipe Moncada.

“Van Rysselberghe se ha puesto la camiseta de la industria”, fue uno de los mensajes que transmitió Moncada. Los nuevos correos revelan que, entre otras cosas, armó pautas con la senadora para que defendiera sus intereses, le envió indicaciones textuales e incluso prácticamente le respondió entrevistas, como ocurrió con una realizada por el sitio Aqua. Ciper publicó los correos que muestran cómo Moncada le respondió las preguntas.

Mientras diputados de la “bancada pesquera” como Cristián Campos (PPD), Jorge Ulloa (UDI) y Clemira Pacheco (PS) quedaron fuera del próximo parlamento. Los que fueron reelectos fueron Iván Norambuena (UDI), José Miguel Ortiz (DC) y Jorge Sabag (DC), mientras que dos que habían perdido en 2013 y ahora lograron volver al parlamento fueron Serrgio Bobadilla (UDI) y Frank Sauerbaum (RN).

En el caso de estos dos últimos parlamentarios, formaron parte de la Comisión de Pesca y luego, al no ser reelectos en 2013, fueron contratados por las empresas pesqueras.

Como revela el reportaje de Ciper, Sauerbaum se dedicó a enlazar a Luis Felipe Moncada con distintos parlamentarios. Luego le enviaba correos a Moncada especificándole sobre el pago: “Luis Felipe, puede ser una factura o boleta de la empresa constructora, tiene un giro amplio puede ser mantención industrial, construcción, provisión de guardias, instalaciones eléctricas, etc, avísame tú cuál es la glosa correcta y el monto, yo hablé con mi hermano y no hay problema, saludos. Frank”.

En el intercambio de correos, Moncada le envió los datos para una factura por un millón quinientos mil pesos y sugirió la glosa: “Cambio de alfombra. En la próxima pondremos cambio de cielo y pintura”. 

Consultado por Ciper, Sauerbaum respondió: “Yo nunca he hecho una boleta falsa para nadie, lo que sí sé es que mi hermano tiene una empresa constructora y entiendo que una vez hizo unos cambios de alfombras. (…) Efectivamente, hablé con el señor Moncada por la relación de amistad que tengo con él y me pidió si lo podía poner en contacto con los diputados. Asipes no me pago nada. Yo solo les señalé con quien podían hablar. Se creó una relación de amistad. Mientras les pude ayudar, los ayudé. Yo jamás hable de plata con Moncada… no me recuerdo haberlo hecho”.

En el caso de Bobadilla, hubo un contrato formal con su empresa Bobadilla & Crovetto apenas el militante UDI salió del Congreso. Tuvo un pago anual de $12 millones.

Con un 5,48% de los votos en el distrito 20 -arrastrado por Enrique Van Rysselberghe, hermano de la presidenta de la UDI-, Bobadilla volverá en 2018 al Congreso. En tanto, Sauerbaum fue primera mayoría de su lista en el distrito 19 con 9,33% de los votos.