Este miércoles, el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) condenó a cadena perpetua al ex general al mando del Ejército serbobosnio de la República Srpska (República Serbia) durante el conflicto de los Balcanes, Ratko Mladic.

La sentencia castiga a Mladic, de 74 años y conocido como el “carnicero de los Balcanes”, por el genocidio en la ciudad de Srebrenica y por crímenes de guerra y contra la humanidad, en particular en Sarajevo, cometidos durante la guerra de Bosnia (1992-1995). Los jueces le declaraban culpable de 10 de los 11 cargos que pesaban en su contra, entre los que se encuentran exterminación, asesinato, persecución, terror, secuestro, deportación, desplazamiento forzoso, actos inhumanos y ataques ilegales contra civiles.

El presidente de la sala, afirmó que el ya condenado “había conspirado para que los musulmanes bosnios, y los croatas bosnios desaparecieran de Bosnia Herezegovina y lograr así un territorio serbio homogéneo”. Según el fallo, el condenado “comandó las tropas serbobosnias tanto en Srebrenica como durante el sitio de Sarajevo; impidió la entrada de ayuda humanitaria en ambos lugares para aplastar a la población; sugirió a los políticos cómo en aras de la limpieza étnica; deseó en público la desaparición de musulmanes bosnios y diseminó propaganda falsa para confundir a la comunidad internacional”.

En Sarajevo, sitiado entre 1992 y 1996 por las tropas al mando del exgeneral, “la campaña de terror contra civiles bosnios y bosniocroatas, incluyó lanzamiento de granadas contra barrios donde no hubiera serbios, francotiradores y el corte de suministros esenciales”. En cerca de 1.500 días, murieron unos 12.000 vecinos. La fiscalía lo calificó de “dueño de la vida y la muerte”. El fallo refleja los deseos del militar retirado de “acabar con los musulmanes bosnios antes de que se entrometiera la comunidad internacional”. Los jueces también le atribuyen el secuestro de cascos azules de la ONU, a quienes utilizó como escudos humanos en Bosnia “para evitar los bombardeos de la OTAN”. El genocidio de Srebrenica ha sido calificado como la peor matanza perpetrada en suelo europeo desde la II Guerra Mundial.

El juicio se ha prolongado cinco años, durante los cuales Mladic ha moderado su tono argumentando que las tropas actuaron por su cuenta, que está muy enfermo y quiere ser tratado en Rusia. Detenido en Serbia en 2011 tras 16 años de fuga, Mladic era el último fugitivo del Tribunal, que cerrará sus puertas el 31 de diciembre después de dedicar 24 años a procesar a los principales responsables de las atrocidades allí cometidas.

Sobre los otros líderes del frente serbobosnio, el ex presidente de la República Srpska, Radovan Karadzic, jefe político directo de Mladic, fue condenado en marzo de 2016 a 40 años de cárcel por los mismos crímenes; en cambio, el ex presidente serbio, Slobodan Milosevic, murió en 2006 sin que el TPIY pudiera dictar su sentencia.