Juan Ignacio Latorre (RD) es uno de los personajes que se ha tomado los espacios de prensa desde que, el pasado domingo, sorprendió con su inesperado triunfo como senador por la V Región, lo que lo convirtió en el primer rostro del Frente Amplio en llegar al Senado.

La trayectoria del psicólogo y académico de 39 años está marcada por sus fuertes vínculos con el mundo jesuita y con figuras como Pablo Egenau, el director Social del Hogar de Cristo, y por su paso por instituciones como la Fundación Paréntesis –orientada a la rehabilitación de drogas y dependiente del Hogar de Cristo– y por el Centro de Ética y Reflexión Social de la Universidad Alberto Hurtado.

Sobre sus definiciones políticas, en entrevista con T13.cl, Latorre señaló que se trató de un proceso de largo de búsqueda. “Tenía muchos amigos en el Partido Socialista y la DC, pero siempre fui crítico del neoliberalismo. Y sentía que esos partidos, que administraban el gobierno, estaban cuadrados con el neoliberalismo. Por otro lado, siempre he sentido simpatía por el Partido Comunista, pero no para militar ahí”, contó.

Luego de colaborar en el programa de Jorge Arrate, candidato presidencial del PC en 2009, en 2011, en medio del movimiento estudiantil, le llamó la atención Giorgio Jackson. “Veía en él un liderazgo que me llamaba mucho la atención, dije: ‘a este cabro le pongo ficha’”, explicó sobre el proceso que luego lo llevó a unirse a Revolución Democrática.

Latorre reconoce que “siempre me sentí más de izquierda que mucha gente que estaba ahí“, pero agrega que “a la izquierda chilena le hace falta viabilidad política, y yo creo que RD le da viabilidad política a la izquierda. Le da gobernabilidad, le da conducción“.

En la conversación también se refirió al Movimiento Autonomista, y señaló que “me gusta mucho el trabajo que hacen; pero son buenos para quebrarse, son buenos para dividirse, para armar grupos y fragmentarse. De hecho, vienen saliendo de un quiebre de hace un año y están llenos de tensiones internas…Son un movimiento, no han dado el paso hacia ser partido”.

De hecho, reconoció que una de las cosas que más valora de RD es que “haya dicho ‘vamos a ser partido’. Yo creo que la izquierda chilena necesita un partido que dé viabilidad. El Frente Amplio, sin ayuda de RD, no es soberbia, yo creo que es un análisis político, el Frente Amplio sin RD iría para cualquier lado y se quebraría ‘al toque’”.