“La Universidad de Chile es por sobre todo una institución porfiada, tenaz, capaz y coherente que no va a renunciar a su rol de universidad pública”, dijo este viernes 24 de noviembre el Rector Ennio Vivaldi en el marco de la ceremonia oficial del aniversario 175 de ese plantel, celebrado en un año de decisiones a nivel legislativo y por el cambio de gobierno.

Por ello, advirtió, “lo que ocurra con las leyes que están en discusión parlamentaria y el ascendiente que estamos logrando en el debate nacional, serán decisivos para el cumplimiento de nuestro de rol de gran universidad pública”.

En la oportunidad, y ante autoridades nacionales, gubernamentales, universitarias y del cuerpo diplomático, el Rector anunció el inicio de la puesta en marcha del proyecto Parque Laguna Carén, en donde la Universidad de Chile y otros planteles, instituciones gubernamentales, así como empresas, trabajarán conjuntamente para abordar problemáticas país en un moderno espacio dedicado a la producción de conocimientos.

A su vez, el Rector Vivaldi comunicó que durante los últimos 18 meses, el Hospital Clínico de la U. de Chile “ha mostrado un superávit operacional, una racha feliz que no había ocurrido en 20 años. Esto significa que la situación financiera del hospital se ha estabilizado y su deuda con proveedores se ha reducido significativamente”.

Otro de los anuncios de la jornada fue la adquisición del Teatro Universidad de Chile, donde actualmente se encuentra el Centro de Extensión Artística y Cultural (CEAC), edificio ubicado en Plaza Baquedano, y que complementará el proyecto Vicuña Mackenna 20, iniciativa que acogerá al Instituto de Estudios Internacionales y al Instituto de Asuntos Públicos. Dicho proyecto convertirá a la Casa de Bello en un polo de desarrollo urbanístico,  artístico y  cultural en el eje Alameda.

Una discusión que no cumplió las expectativas

Sobre la discusión por la nueva normatividad del sistema educacional, incluyendo el universitario, Vivaldi manifestó su desazón de que no hubo una relación “entre las expectativas de pensar en grande al país, la ciencia, el desarrollo, la equidad, la inclusión, y lo que realmente fue la discusión”, centrada principalmente en una disputa presupuestaria.

A su vez, abogó por un aumento en la matrícula de las universidades estatales, que hoy sólo representan el 15% del total. La reticencia a tal incremento, dijo, “podría explicarse por la creencia de que ese 85% privado obedece a una libre elección de estudiantes que están contentos. A su vez, esta creencia podría provenir de sobrevalorar opiniones expresadas en los medios o sondeos de opinión comparables a los que recientemente vaticinaron el resultado de la elección presidencial”.

El Rector insistió  “en que el aumento de cobertura en las últimas décadas fue enteramente diseñado para las nuevas universidades privadas”. Por lo tanto, agregó que “cuando el Estado se niega a aumentar la matrícula de las estatales, eso solo puede interpretarse como una intromisión del Estado, en este caso nada subsidiario y muy interventor, para proteger a las universidades privadas”.

En lo que fue su último discurso de este periodo a la cabeza de la Universidad de Chile, el Rector insistió en que “no se quiere entender que el Estado tiene el deber de proveer educación de excelencia y que lo que la ley debería enfatizar es el aseguramiento de la calidad por parte del Estado Proveedor. Por el contrario, si lo que se enfatiza es el castigo por parte del Estado Regulador ante eventuales falencias, se está revelando una voluntad de eludir la propia responsabilidad”, en alusión al deber del Estado con sus propios planteles.