Tras una intensa jornada de debate y negociación entre la mesa del sector público y los representantes del gobierno, el Ejecutivo representado por la ministra del Trabajo, Alejandra Krauss, y el ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre logró llegar a un acuerdo con los trabajadores.

En la reunión ambas partes establecieron un reajuste salarial del 2,5% nominal para los trabajadores del sector público.

Además de esto, se entregará un bono de término de conflicto para los funcionarios del Estado, que constará de $170.000 para los sueldos más bajos y de $85.000 para las remuneraciones altas, con una línea de corte de $660.000 líquidos.

Cabe recordar que en un inicio la mesa del sector público solicitaba un alza salarial del 6% nominal, además de otras demandas relacionadas con la carrera funcionaria y la entrega de beneficios. Sin embargo, la mesa encabezada por la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Bárbara Figueroa y el coordinador Ramón Chanqueo, fue bajando sus expectativas.

Sin embargo, no todos quedaron conformes. Tanto el presidente de la Confusam, Esteban Maturana, y el presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, catalogaron el reajuste como “mezquino” y, además, rechazaron firmar el acuerdo con el gobierno.

El dirigente de la Confusam cree que este reajuste no se debe ver como un triunfo puesto que los trabajadores del país no tendrán derecho a ser parte del crecimiento económico, y se mostró extrañado de que otros integrantes de la mesa haya cedido frente a la propuesta del ejecutivo.

El proyecto de reajuste del sector público se presentará al Congreso la próxima semana, según informó la ministra Krauss.