En la recta final de su Gobierno, Michelle Bachelet anunció que pondrá urgencia al proyecto de Ley de Identidad de Género, que ya suma cuatro años de tramitación en el Congreso Nacional.

La propuesta busca garantizar el acceso de las personas trans a la identidad, permitiéndoles adecuar sus documentos de identificación legal. Aunque fue ingresado en 2013, el proyecto ha vivido constantes retrocesos y obstáculos legislativos.

En este escenario, la ministra vocera de Gobierno, Paula Narváez, manifestó que el Ejecutivo ha tomado la decisión de apurar el trámite y sumarle urgencia a la medida.

“Tenemos una conversación previa entre ministerios para que en las próximas semanas podamos avanzar en las urgencias al proyecto de ley de identidad de género, pero hay otras tramitaciones legislativas que hacer, pero lo que quiero decir es que lo que hay detrás es la voluntad política por avanzar“, remarcó la ministra al hablar de plazos.

En la cita de Narváez se hicieron presentes diversas organizaciones a favor de la diversidad sexual, quienes recordaron la importancia de reincorporar a niños y niñas adolescentes, eliminando la necesidad de presentar un certificado médico que acredite su sanidad mental.

La urgencia de la iniciativa volvió a la palestra, tras el testimonio de Carla González Aranda, hija de Marcela Aranda, líder del denominado “Bus de la Libertad”.

Urgencia a debate constitucional

El Gobierno parece decidido a avanzar en algunos de sus temas pendientes: de manera sorpresiva, ingresó un oficio a la Cámara de Diputados para poner suma urgencia al proyecto de ley que busca cambiar el Capítulo XV de la Constitución, con el objetivo de fijar un mecanismo de reemplazo de la actual Carta Magna.

La comisión de Constitución está consciente del breve plazo que resta para la tramitación, por lo que sumó la iniciativa a su sesión del próximo martes. El trámite podría concluir previo al 12 de diciembre y luego pasar al Senado, donde parece más posible su tramitación luego de que Jaime Orpis e Iván Moreira fueran desaforados.

Desde la oposición cuestionaron la medida de Bachelet y acusaron que “es una vergüenza cómo el Gobierno usa y abusa de las urgencias legislativas con fines netamente electorales”, según sentenció el UDI Juan Antonio Coloma. En tanto, desde el comando de Guillier celebraron la decisión, asegurando que va en línea con lo exigido por el candidato sobre la necesidad de acelerar la discusión de la propuesta.