“Después de operarme y de mucho tiempo sin salir, fui al bingo del colegio de mi hija. Fui por un par de café y al regresar le pregunté a mi señora: ‘¿qué hice distinto esta vez?’ Y ella me respondió: ‘fuiste a comprar’. El hecho de haber ido a comprar café fue tan importante para mí. Son esos pequeños detalles cotidianos para casi imperceptibles para la mayoría, los importantes para mí y mi familia, porque antes no me atrevía o simplemente, no podía”, cuenta Mario Cortés, diagnosticado con Párkinson a los 42 años y luego de una década de vivir con la enfermedad recibió la Terapia de Estimulación Cerebral Profunda este año.

La Terapia de Estimulación Cerebral Profunda (ECP o DBS por sus siglas en inglés Deep Brain Stimulation) permite a las personas afectadas por la Enfermedad de Parkinson realizar cosas tan simples como tomar una cuchara o bañarse sin el temblor fuerte tan característico de la enfermedad gracias a una intervención quirúrgica en la que se instala un dispositivo en una zona específica del cerebro y que emite una estimulación eléctrica (similar al trabajo que realiza un marcapasos) que permite al paciente tener un mejor control de sus movimientos. Esta intervención se realiza en Europa desde 1993 y en Chile se ha implementado hace más de 10 años.

De acuerdo con un estudio de Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid, la Estimulación Cerebral Profunda mejora en 80% los síntomas del Parkinson, pero dado el alto costo del procedimiento, no todos los pacientes tienen acceso. Por eso, la Liga Chilena Contra el Mal de Parkinson solicitó “la incorporación de la terapia ECP en la tercera etapa de la Ley Ricarte Soto para entregar la oportunidad de mejorar la calidad de vida de las personas que padecen Parkinson a quienes los medicamentos no pueden ayudar. Incluir esta terapia en la Ley Ricarte Soto, es garantizar un mejor día a día para miles de chilenos”, comentó Isabel Cornejo, Directora Ejecutiva de la Liga.

“Uno tiende a esconder la enfermedad, dejar de compartir con la gente que quieres, me alejaba.  Dejé de salir porque no quería que la gente me quedara mirando, ya que tienden a juzgar sin saber de qué se trata esta enfermedad.  Tras la operación, mi vida cambió 100% y ahora puedo compartir más con todos. El cambio en el control de mis movimientos fue importante, me ayudó con los temblores y con la rigidez”, explica Mario Cortés.

Que se incluya este tratamiento del Parkinson beneficiará con 100% cobertura financiera para diagnóstico, medicamentos, dispositivo y alimento de alto costo incorporados en el decreto para aproximadamente miles de personas afectadas por la Enfermedad de Parkinson en Chile.

Es por eso, la Liga Chilena Contra el Mal de Párkinson entregó cartas formales a la Presidenta de la República, Michelle Bachelet y a la Ministra de Salud, Carmen Castillo, para solicitar la incorporación de la terapia ECP  al listado de tratamientos de la Ley Ricarte Soto tema que se discute estos días en la comisión del Ministerio de Salud.