Una de las grandes noticias de los resultados electorales fue el hecho de que, después de 18 años en el Congreso, la senadora Lily Pérez (Amplitud) no logró la reelección.

Hoy, Pérez es parte del comando de Sebastián Piñera y en entrevista con Pulso, reconoce que le sorprendió quedar fuera del Senado: “Sabía que tomamos un camino largo y difícil, que no era cómodo, que era ir en nuestro propio pacto, sin alianzas”.

Para la todavía senadora, los magros resultados para el llamado “centro político” (PRI, DC, Ciudadanos y Amplitud), se explican por una elección “absolutamente polarizada” y por el voto voluntario, el que, según ella, “distorsiona el sistema proporcional”.

Respecto a la segunda vuelta, Pérez pone todas sus fichas en un nuevo período presidencial de Sebastián Piñera, pese a sus diferencias con la derecha clásica. “Equivocadamente se ha dicho que él va a derogar la interrupción del embarazo en tres causales y eso no es verdad. Yo lo he hablado con él. Lo que él va a hacer es enfatizar el acompañamiento en la interrupción en tres causales. Él no ha hablado nunca de derogar. Él en lo personal no lo haría, porque es un demócrata y es súper respetuoso con las instituciones republicanas, y el Congreso ya tomó una decisión confirmada por el Tribunal Constitucional”, afirma.

En el marco de la elección polarizada, a Lily Pérez no le parece una locura la comparación que se ha hecho desde el comando de Piñera de Alejandro Guillier con Nicolás Maduro, pues dice que con voto voluntario, “no tienes que seducir a nadie nuevo, tienes que mantener lo que tienes y para mantener lo que tienes, hay que hablarle al voto duro. Piñera está haciendo lo correcto, está diciendo lo que la gente va a votar por él quiere escuchar”.

Qué duda cabe que hay gente que acompaña a Alejandro Guillier que le encantaría que Chile fuera Venezuela. No tengo ninguna duda. El senador Alejandro Navarro, aquí en el Senado, cada vez que habla, habla del compañero Maduro y de que Venezuela es un país feliz. Entonces, hay gente que apoya a Alejandro Guillier que obviamente le encantaría que Chile fuera Venezuela. De eso no tengo duda”.

Para Pérez, el tono de la campaña ha aumentado, de lado y lado, precisamente porque la elección está polarizada y se disputará “voto a voto”. “Creo que es parte de las reglas del juego de lo que está pasando, un discurso más tenue tanto de Piñera como de Guillier no convence a ninguno de sus partidarios. Y Guillier también ha sido tremendamente duro con Piñera. Combos van y combos vienen”, asegura.