La segunda vuelta está cada vez más cerca y desde lado y lado se despliegan los equipos para sumar adherentes a las dos candidaturas que compiten por la presidencia de Chile. En esa línea,  Daniel Jadue, militante comunista y alcalde de Recoleta, se refirió a las cercanías programáticas que existen entre su conglomerado, la Nueva Mayoría, y el Frente Amplio.

En conversación con La Tercera, Jadue comienza pidiendo disculpas por sus dichos a propósito de la polémica entre Alberto Mayol y Natalia Castillo por un cupo en el subpacto de Giorgio Jackson en el distrito 10. En aquella ocasión, el edil acusó al Frente Amplio de ser “una mafia más que brutal”. Sin embargo, hoy se encuentra arrepentido de haber tildado al conglomerado de ese modo: “fue una caricatura burda y pedí perdón por la caricatura”.

Del mismo modo, intenta hacer las paces con el nuevo conglomerado y los llama a sumarse a la campaña presidencial de La Fuerza de la Mayoría: “Con mucha humildad y respeto le hago un llamado al pueblo frenteamplista a votar por Guillier, porque con ese voto se asegura el poder seguir cambiando la correlación de fuerzas que necesitamos para hacer las transformaciones que Chile quiere. Desde que nació el Frente Amplio siempre he considerado que es una muy buena noticia. El mismo PC estuvo en la política del Frente Amplio, un poco en la izquierda, 20 años, y siempre fracasó por el síndrome del día después”.

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Un acuerdo para un futuro pacto por omisión

Jadue dice que la estrategia que está haciendo el FA no es nueva, que el PC la intentó hacer durante gran parte de la transición. “El Pais, Mida, Juntos Podemos y Juntos Podemos Más. Cuatro experiencias de frenteamplismo que fracasaron con el síndrome del día después, cuando había que decidir si se apoyaba o no en la segunda vuelta al que nos gustara menos o al que nos provocara menos molestia, que en ese entonces era la Concertación. Y siempre el Frente Amplio de ese entonces se rompió porque algunos decidían llamar a no votar, otros llamaban a anular y otros decidían, dentro de los que siempre estuvo el PC, llamar a votar y poner condiciones para que el programa estuviera en disputa durante el gobierno. Creo que lo que hace el Frente Amplio es cuidar al Frente Amplio”, analiza.

El alcalde cree que es importante que el Frente Amplio apoye a su abanderado no sólo en la elección, sino también en un eventual triunfo del candidato nuevamayorista. “Llamamos al pueblo del Frente Amplio a votar por Guillier, atendiendo consideraciones político-ideológicas: el gobierno que venga, y va a ser el de Guillier, no tiene los votos para aprobar nada sin los votos del Frente Amplio. El espacio privilegiado para hacer la discusión programática va a ser en el Congreso, una vez que comience el gobierno de Guillier y que tengamos que hacer el trabajo para obtener los votos del Frente Amplio. Y en una de esas tenemos tantas convergencias en ese minuto que, seguramente, podemos enfrentar con una política de frente aún más amplio las elecciones municipales que vienen y la próxima elección. Eso no hay que esperar que pase, se construye con gestos.

La experiencia que yo puedo aportarle al Frente Amplio es que se necesitan mayorías amplias y significativas para hacer transformaciones en democracia. No me imagino en un período corto un Frente Amplio sacando 75 u 80 diputados. Para llegar a los quórums que requerimos vamos a tener que estar juntas todas las fuerzas. No me sorprendería que, en una de esas, si en un año y medio más empieza a haber muchas convergencias, pudiera el Frente Amplio incluso llegar a ser parte del gobierno y pudiéramos estar discutiendo la política de alianzas de las próximas elecciones”, agrega.

Un gobierno de la Nueva Mayoría junto al Frente Amplio

El militante comunista también habla de hacer cosas en conjunto como de pactos por omisión para los candidatos del FA e incluso va más allá: una propuesta de gobierno en conjunto.

“La Nueva Mayoría no tiene los votos para aprobar ningún proyecto de gobierno sin los votos del Frente Amplio (…). Entonces, si mis socios naturales para conseguir los votos que requiero para gobernar y para llevar a cabo mi programa en el próximo gobierno están en el Frente Amplio, voy a tener que ingresar en un diálogo sistemático, permanente, fluido, con ellos. Si ese diálogo es fructífero, ¿qué nos queda para un pacto por omisión o para una política de alianzas amplia que pudiera entregar un gobierno popular en un próximo periodo? (…) Esa conversación, que va a ser tan fructífera, abre la puerta para estar gobernando juntos. El que no lo entienda, la verdad, y ahí sí puedo decirlo con mucha dureza, hay una falta de responsabilidad y madurez esencial, porque eso va a pasar”, remata.