El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes en Utah la mayor reducción de terrenos federales en la historia del país. La norma afectará a las reservas de Bears Ears y la mitad de Grand Staircase-Escalante, habilitando alrededor de cerca de un millón de hectáreas para el desarrollo de actividades privadas.

“Algunos creen que los recursos naturales de Utah deberían estar controlados por unos pocos burócratas lejanos situados en Washington. Y, ¿saben qué? Están equivocados”, dijo el presidente. “Juntos, alcanzaremos un nuevo futuro de maravillas y riqueza”, aseguró Trump.

La medida abre la puerta a la explotación de las tierras por medio de actividades como la extracción de petróleo y gas, la minería o la tala. También fomentará la construcción y el desarrollo comercial.

Ante la decisión del mandatario, grupos de protección del medioambiente y movimientos indígenas que residen en las zonas afirmaron que presentarán demandas contra la norma de Trump. “Hemos tratado de reunirnos con el presidente sobre este asunto. El terreno de Bears Ears es de vital importancia para nosotros. La decisión, tomada sin consultarnos, no nos deja más opción que litigar”, afirmó el presidente de los navajos. Si los recursos avanzan, la decisión final sobre la medida podría quedar en manos de los tribunales.

El anuncio de este lunes es una victoria para los republicanos que durante años han considerado que la pertenencia al Gobierno de la tierras suponía un abuso de su poder. En abril, el presidente ya firmó una orden para levantar el veto de estas explotaciones en terrenos federales. El terreno de Bears Ears fue designado bajo protección federal en 2016 por el entonces presidente Barack Obama. Grand Staircase-Escalante estaba protegido desde 1996.