A través de Facebook se viralizó un testimonio escrito por una trabajadora anónima -de origen brasileño- en temporada de navidad, quien reflexionó sobre lo difícil que es enfrentar esta época en medio de la ansias de la sociedad por el consumismo y la ambición de las empresas que esperan ganancias millonarias.

“Trabajar en las compras es una joda. La gente tiene que limpiar, vender, argumentar y convencer. Si los productos desaparecen, la gente paga. A veces se quedan 6/8/10/12 horas de pie, tragan la comida sin masticar para volver pronto a la tienda porque tenemos una meta absurda para alcanzar”, describe el relato.

En días en que las vendedoras están tan cansadas que no tienen tiempo para maquillarse, están obligadas a oír “la queja de los clientes: ‘usted es tan bonita, ¿por qué no usa un lápiz labial?’ o ‘usted se vería linda si tuviera el pelo liso, combina más contigo’“, agrega.

En este escenario, sentencia, tener descanso un domingo es un lujo y las horas extras no se pagan. Si los clientes están asediando, no pueden desahogarse con ellos: “Después de todo, usted no puede perder la postura, usted está representando a la empresa”, recalca en su reflexión.

“Entonces, cuando vayan a hacer sus compras navideñas, al menos respondan a nuestras buenas tardes. No se quejen cuando el vendedor esté sentado y no en la puerta de la tienda de pie esperando. Por detrás de ese clima de compras, promociones, papá Noel y consumismo, hay miles de trabajadores explotados y depresivos“, cierra.