El 5 de diciembre de 2012, Cristián Precht fue sentenciado a cinco años sin ejercer el ministerio sacerdotal por cometer abusos sexuales contra menores y mayores de edad.

La condena canónica se dictó contra el emblemático sacerdote de la Vicaría de la Solidaridad luego de una investigación eclesiástica que se inició en junio de ese año y que incluía cerca de 20 testimonios de abusos cometidos contra hombres que tenían entre 15 y 35 años cuando fueron objeto de las agresiones.

Entre ellos se encuentra la denuncia que interpuso la familia del psicólogo Patricio Vela –quien se suicidó en 1991– y Jorge Castellanos, por hechos que ocurrieron en la década de los ’80 y 1979 respectivamente.

En el dictamen, la Congregación para la Doctrina de la Fe en Roma, confirmó “las mencionadas conductas abusivas” y entregó su “conformidad con la petición de derogar la prescripción (ya habían transcurrido más de 20 años desde que las víctimas cumplieron 18), en atención a la gravedad de los hechos denunciados”.

De este modo, la sanción que recibió el religioso fue la prohibición absoluta de ejercer de manera pública el ministerio sacerdotal durante cinco años, desde el día en que se le comunicó la resolución (el mismo 5 de diciembre), y se determinó que “llevará una vida de oración y penitencia”.

Este martes se cumplen los cinco años desde que se dictó la sentencia, por lo que Precht está autorizado para volver a hacerlo. Eso sí, el párroco no retomará sus labores pastorales debido a su edad (77) y un estado delicado de salud, según fuentes de la Iglesia de Santiago consignadas por La Tercera.