De un total de 42.890 mesas en todo el país, solo seis resultaron descuadradas durante la primera vuelta de elecciones presidenciales pasadas. De esta manera, se registraron cuatro mesas descuadradas menos que en el proceso celebrado en 2013.

A juicio del Servel, estas cifras evidencian la prolijidad del sistema electoral chileno, en medio de las desconfianzas levantadas por el candidato presidencial de Chile Vamos, Sebastián Piñera, quien denunció un posible fraude electoral y votos marcados en los pasados comicios.

“El sistema es garantizado, es seguro y ha permitido elegir desde hace mucho a los Presidentes del país”, sentenció Patricio Santamaría, director del Servel.

Además, la autoridad explicó que hay dos tipos de descuadre de mesas: el primero ocurre cuando la suma de votos es mayor al número de votantes en la mesa. En este sentido se contaron 6 casos este año. El otro tipo de descuadre responde a una suma de votos incorrecta.

“Todas estas mesas nosotros tenemos el deber de informarlas el mismo día de la elección a medida que van ingresando al escrutinio desde los locales de votación. Al día siguiente de la elección se juntaron los colegios escrutadores y lo que hacen es corregir esos errores de suma”, señaló Santamaría.

Mientras en 2013 hubo un total de 2.953 casos preliminares de mesas descuadradas, este año dicha cifra disminuyó a 1.600. Sin embargo, todo quedó resuelto porque la resolución del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) establece que no existieron reclamos de nulidad o solicitudes de rectificación de escrutinios.

Además, en las observaciones de las actas como jurado no se evidenció ninguna situación irregular. Por último, el titular del Servel destacó que seis mesas descuadradas “en un universo de 42.890 mesas, que posteriormente son corregidas y rectificadas por el Colegio Escrutador cuando se trata de sumas y por el Tribunal Calificador cuando califica la elección, es algo absolutamente normal y habitual en cada proceso”.