El Frente Amplio de Perú ha sufrido su primera escisión. Luego de conseguir un 18,8 por ciento de votos en las elecciones presidenciales de 2016, con sólo 318.000 menos que Pedro Pablo Kuczynski, y una veintena de escaños en el Congreso, el bloque se fragmentó.

Las desavenencias se profundizaron cuando el congresista Marco Arana, quien detentaba la inscripción del Frente Amplio, decidió cerrar el padrón de militantes a nuevos miembros, excluyendo a quienes trabajaron con la líder del conglomerado, Verónica Mendoza, en la campaña electoral. Otros roces continuaron entre Arana y los parlamentarios y asesores próximos a la lideresa. A inicios de diciembre de 2016, la ex candidata presidencial anunció en Cusco la formación del Movimiento Nuevo Perú. En julio de este año, los 20 congresistas del Frente Amplio se dividieron en dos grupos parlamentarios: diez se mantienen bajo esa denominación y el resto bajo el nombre Nuevo Perú.

La nueva plataforma celebró su congreso fundacional este fin de semana, después de tres encuentros nacionales organizados desde diciembre de 2016. Mendoza, nacida en Cusco, quechua hablante y con un posgrado en París, ahora tendrá la tarea de recabar unas 800.000 firmas para inscribir su nuevo partido político.

“Estamos en una situación crítica, nos está estallando en la cara esa podredumbre que fue carcomiendo nuestra moral y nuestras instituciones. Hay quienes quieren que caigamos en la desesperanza o en el cinismo, para que nuestro Estado y nuestra democracia se mantengan secuestrados por el poder del dinero. Pero no vamos a permitir que eso suceda”, dijo Mendoza en el evento.

“Estamos también ante una oportunidad histórica que no podemos desperdiciar, de librarnos de todos los corruptos, de purgar esa clase política que se cae a pedazos. Defendemos la separación de poderes y que se investigue a todos los corruptos. Estamos dispuestos a dar la batalla para cambiar las reglas de juego, y que eso que está ocurriendo no se vuelva a repetir en unos años”, añadió, en alusión al caso Odebrecht, que ha golpeado a casi todos los líderes vivos de partidos políticos peruanos. “Hace falta recuperar la democracia para ponerla al servicio del pueblo, recuperar nuestra soberanía sobre los recursos”, agregó.