1. Aquí estamos las feministas: Mujeres, lesbianas, trans, camionas, negras, mujeres en situación de discapacidad, indígenas, migrantes, champurrias, niñas, estudiantas, trabajadoras, putas, locas y madres. Mujeres diversas en posibilidades y matices que habitamos, resistimos desde los márgenes de este sistema capitalista neoliberal que nos mata, nos violenta, nos explota, empobrece y quiere subordinarnos al orden patriarcal.

2. Hoy nos reunimos en el frontis de la Biblioteca Nacional, como hace 34 años lo hicieron nuestras predecesoras de la lucha feminista, que hicieron frente a la dictadura cívico militar, se enfrentaron a las fuerzas de facto por la recuperación de la democracia, exigieron justicia y verdad por las/os detenidas/os desaparecidas/os, por las mujeres embarazadas asesinadas por la dictadura de Pinochet, y lucharon por la autonomía y libertad de los cuerpos y territorios.

3. Sostenemos la memoria viva, nuestras identidades y sobrevivencias, para invocarlas a ellas y las feministas de hoy que luchan por un proyecto político y social trasformador para el Chile del siglo XXI. Debemos avanzar hacia una sociedad más democrática y pluralista que reconozca el valor de las diferencias, que cuestione y destruya el orden patriarcal de la cultura y relaciones tradicionales sexo- género, que denuncie las violencias, los feminicidios, el lesbotransodio, el racismo y la xenofobia.

4. Es imperativo que el Estado de Chile reconozca las identidades y libertades de las personas trans con una ley de identidad de género que también piense en las niñeces como sujetos de derechos; que plantee nuevas formas de hacer política poniendo al centro de todo ejercicio ético a las personas, comunidades y la madre tierra; que garantice el desarrollo económico sostenible de la vida y detenga la destrucción del planeta que habitamos con modelos macroeconómicos, transnacionales y extractivistas.

5. Compañeras, no da lo mismo. Sabemos lo que significa la hegemonía neoliberal y conservadora de la derecha empresarial de este país: un retroceso inminente para la autonomía y garantía a los derechos plenos de las mujeres; el modelo fascista de la derecha perpetua el ideario de mujer, el modelo tradicional de la familia, las violencias en las relaciones, la maternidad obligatoria, el servicio doméstico del cuidado obligatorio y gratuito que solo sirve para alimentar y reproducir su sistema de muerte.

6. Llamamos a las trabajadoras a posicionarse contra Sebastián Piñera y el sistema AFP que agudizan la brecha salarial y proliferan las desigualdades en los sectores populares, empobreciendo e invisibilizando el trabajo doméstico y reproductivo no remunerado que realizan las mujeres al interior de los hogares.

7. No olvidamos los 63 femicidios y un suicidio femicida en lo que va del año. El asesinato en el año 2016 de Macarena Valdés, defensora de la tierra a mano de la empresa RP Global y de Nicole Saavedra, joven asesinada por ser lesbiana.

8. Nuestras existencias como lesbianas feministas y feministas en el contexto político latinoamericano es un hecho, estamos organizadas, movilizadas y nuestro quehacer es por sociedades más justas, comunitario y de mejor vivir