El vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, fue condenado este miércoles a seis años de cárcel por un delito de asociación ilícita en relación con el escándalo de corrupción de Odebrecht, en el que se investigan los sobornos pagados por la constructora brasileña en toda América Latina a cambio de jugosos contratos públicos.

Glas, en prisión preventiva desde octubre, es el político en activo de mayor rango en ser condenado en relación al escándalo de corrupción que salpica a varios dirigentes latinoamericanos. El presidente, Lenín Moreno, le despojó de todas sus funciones pero no pudo cesarle porque la Vicepresidencia es un cargo de elección popular, no de libre designación por parte del jefe de Estado.

El ‘número dos’ del Gobierno ha defendido en todo momento su inocencia y ha atribuido el proceso judicial a una persecución política impulsada por Moreno para deshacerse de las personas de confianza de su antecesor y padrino político, Rafael Correa. Según anticipó la semana pasada en las sesiones finales del juicio, Glas pretende mantenerse como vicepresidente, incluso una vez declarado culpable.

Sin embargo, este fallo facilita su cese porque deja en manos del Congreso la decisión de celebrar un juicio político contra Glas mediante el cual podría ser destituido. En este caso, Moreno propondría varios candidatos a la Vicepresidencia y los diputados elegirían.

Participación “directa y principal”

El juez Édgar Flores de la Corte Nacional de Justicia (CNJ) consideró que Glas y otros cuatro acusados, entre ellos el tío del vicepresidente, Ricardo Rivera, “han participado de modo directo y principal” en dicho delito y les ha sentenciado con la misma pena. Además, condenó a otros tres a 14 meses de cárcel y absolvió al noveno imputado.

La Fiscalía sostiene que Glas recibió 13,5 millones de dólares en sobornos por parte de Odebrecht a través de Rivera. La empresa suramericana pagó más de 33,5 millones de dólares en Ecuador para obtener adjudicaciones públicas, según datos oficiales. La CNJ ha reclamó a los condenados 33 millones de dólares en concepto de reparación. Para el tribunal, hay “circunstancias agravantes” porque Glas se valió de su cargo para delinquir.

El abogado de Glas, Eduardo Franco, declaró a los medios de comunicación que la CNJ cometió una ilegalidad y avanzó que apelarán y solicitarán la suspensión de la condena para que el vicepresidente pueda salir de prisión.