El nombre de Paula Navarro está a punto de marcar una huella imborrable en la historia del fútbol chileno. La joven DT llegaría a asumir la conducción técnica del plantel estelar masculino de Santiago Morning, convirtiéndose así en la primera mujer en dirigir en el fútbol profesional chileno.

La joven DT, graduada del INAF en 2011 y con cursos en el Barcelona y el Athletic, tuvo un exitoso paso por la rama femenina del club microbusero, además de dirigir parte de las series inferiores masculinas. Navarro cuenta también con la venia del presidente del club, Miguel Nasur.

Sin embargo, la llegada de una mujer a un ambiente hiper masculinizado no es del todo aceptado. Desde el propio plantel de Santiago Morning aparecieron voces rechazando su nombre solo por ser mujer, no por sus capacidades para dirigir.

Fue nada menos que Hernán Muñoz, capitán del equipo, quien reconoció estar “en total desacuerdo” con la llegada de Navarro al primer equipo. “A mí modo de pensar, que una mujer esté en un camarín masculino se sale de contexto, por la comodidad de los jugadores”, aseguró el guardameta a La Tercera.

No estoy poniendo en duda la capacidad. La mujer ha avanzado mucho y tiene la capacidad suficiente, pero de ahí a entrar a un camarín masculino, es distinto. Sé que es una buena entrenadora, pero no sé si es lo correcto. No estoy de acuerdo”, agregó Muñoz. Para embarrarla todavía más, dijo que por la calidad de argumentos que dio, “sería inmaduro que me trataran de machista”.

Consultado sobre lo que pasa en el fútbol femenino, cuando es un hombre el que dirige un plantel lleno de mujeres, dijo que “también debe ser incómodo para una mujer que un hombre entre a un camarín de mujeres. Pero ellas tienen una ventaja: ya encontraron la forma de evitar incomodidad”.

Además, Muñoz aseguró que en el plantel comparten su opinión.

Otros jugadores, sin embargo, no respaldan la opinión de su capitán. El volante Jorge Gatica aseguró que “la apoyaré al ciento por ciento, por su condición de mujer y de entrenadora. Asumo que ella debe tener claros los límites de los que tanto se habla”.